jueves, 11 de diciembre de 2008

¿Qué es un blog?

En la esquina de mi casa vive un vampiro pequeño de esos que no se meten con nadie y que siempre cumple todas las reglas que conocemos acerca del vampirismo: salir siempre de día y nunca de noche, amar el ajo como se ama a la mujer que se desea, andar vestido a la moda nunca de negro como ciertos hombres de cierto filme, beber cualquier cosa menos sangre, ese líquido que acompaña a la carne que por otra parte es débil, cepillarse los dientes con Colgate si no hay otra cosa, nunca desear el cuello de la otra víctima y cantar aquel rap que dice así: "Soy ese vampi que culea de frente, tengo nostalgia por leer noticias, ese fútbol violento no me gusta nada, por la tarde me acuerdo que la gente me quiere". Relato eso porque al vampirito le han puesto por nombre nada menos que Blog seguro estoy de que confunden la palabra con "sangre" en Inglés...

Nadie se ha detenido a analizar profundamente lo importante y positivo de las crónicas sobre vampiros, seres vivos que no son otra cosa que los antecesores de las actuales transfusiones hospitalarias medulares públicas que cualquiera de nosotros utiliza constantemente para mantener el equilibrio digestivo diario: aquellos locales donde se consume comida italiana suculenta y rápida. Vamos a dar una vuelta y cuando el cuerpo nos lo pide anclamos en esas cabañas vampirescas y pedimos nos sirvan un "es para guetis" delicioso o aquella pizzeta chorreante de puré que ya sabemos a qué sabe. De ahí que todos los que de una manera u otra nos hemos relacionado alguna vez en nuestras vidas con algunos de esos atractivos y cariñosos personajes y lugares, nos sintamos casi que atacados cuando alguien nos dice que un blog es un líquido manjar rojo para alimento de vampiros. Nada más extraño a nuestras costumbres elitistas que nos impiden comer carne sangrienta y vegetales especiales.

Pero vamos al tema... un blog es algo más que un poema escrito por Neysa o Argatica, tal vez nuestras colaboradoras deportivas más exitosas, más también que un enjundioso análisis teórico bien fundamentado de la Sra. Teresa Dovalpage quien no desmaya por llegar a las cumbres más altas de la gloria con una modestia verdaderamente impresionante como acostumbra decir el ministro de cultura Abel Prieto, más que los intentos rítmicos de esa drumnista genial que responde al nombre de Glazam, más que las contorsiones misteriosas de esa adivinadora excelente que se nombra Lully Desnuda, más que la sonrisa ancha y abierta de Laura Pérez, nuestra agente comercial por excelencia, más que la clarividencia espeluznante del amigo Piedra Que Reverdece o de la sinfónica y melodiosa voz de Nora Seva Lulita: ese trío incansable devorador de dulces exóticos ácidos, balsámicos, culébricos, demoníacos, espectaculáricos, fabulósicos, gerontológicos, hermósicos, insólitos, judáicos, kinoscópicos, líricos, mundánicos, náuticos, orocúndilos, púticos, quiméricos, ríspidos, sórdidos, tarambánicos, úrsulos, valiosísimos, wanderfúlicos, xenofóbicos, yasupírricos y zalaméricos que tampoco se encuentran diariamente.

Un blog es como un contenedor de Papas Por Malangas o una infusión de Té la María Yoana, siempre tomado a eso de las 3 de la tarde que fue la hora en que durmieron a Lola que estaba escuchando un rock bien convulsionado de Willy Cubalibre, o un Machetico atrevido de Anónimo. El profesor Ernesto Menéndez (Conde de la casa de los Laz) ha dicho en su obra conocida y famosa acerca de manjares de vampiros que un blog es algo parecido a lo que Andrés Guevara dibujó en sus "Atardeceres Oníricos": Un enorme globo radiante y levadizo que se pierde en el infinito como en su época se despidió de nosotros aquel Globito de Matías Pérez del que nunca se ha vuelto a saber jamás.

Onedollar, nuestro eximio editorialista guantanamero, ha dicho que: "Cuando de amores se trata un blog es como una mirada, y cuando de miradas se habla no se puede soslayar la palabra blog", algo genial si lo valoramos desde el punto de vista de ponerse en el lado del otro o como dijera aquel venezolano relampagueante: "Ni una cosa ni la otra sino todo lo contrario". Algo sí debemos decir so pena que al no decirlo permanezca en la oscuridad de lo no dicho: en pleno Siglo XXI nos hemos reducido tanto que no tenemos palabras con qué definir el sentido, la importancia, el significado y los objetivos de un blog. Así como las ciencias sociales han tomado de las ciencias naturales ciertas palabras o ideas para identificar los procesos que estudian (diagnóstico, por ejemplo, que se ha tomado de la Medicina, análisis y síntesis, digamos, que se han tomado de la Química, estructura y superestructura, que han sido propias de la Arquitectura, como se sabe, y otras) los correos han tomado la palabra blog para designar "aquellas crónicas personales que se escriben y que nadie se atreve a publicar" o también "sistema de comunicación informal descubierto para amar a otra persona sin que conozca mi foto", cuando la tal palabra es algo así como instrumento de vampiros para algunos que, por cierto, injustamente han sido vinculados históricamente a hechos de sangre no solo bovina sino también caprina, ovina, canina y otras relacionadas con la piscicultura, por ejemplo, un pescado asado tipo pargo de sangre roja y resplandeciente, actividades algo francamente desconocidas en la actualidad por nosotros los seres llamados normales.

Una injusticia que además de no ser justa es injustísima y por eso mismo hipoglicémica, mozón, pateta o simplemente rabona, leguaje o cigofilácea. Con la palabra blog ha ocurrido como con esos nombres a personas que ponen los padres y madres: incomprensibles pero cariñosos. No me extrañaría que el vampirito de la esquina se llamara Blog o que la novia de mi amigo respondiera por el mismo nombre. Por ahora me suena feo decirle a una dama: "Te amo, Bloguerita". Probablemente mañana lo vea diferente pero hoy no. O como dirían los brasileros (¡en las novelas culebronas de TV se leen y se oyen cada cosas!): "¡Dime que me quieres, bloguiña!". Nosotros, los que leemos con gusto en nuestro blog aquello que escriben otros, vemos con suma gratitud que en nuestro espacio breve y sencillamente pequeño se vaya formando un calorcito de lo más rico, que la gente no pueda contener las ganas de abrazarse mutuamente y que no haya más remedio que decir (ya que me han estado urgiendo con eso de las definiciones) que blog es un juguete fantástico para luchar contra la neuro apatía.

Este rabino sin bautizar que soy mimismo dice (a todos los que me escribieron o que me relacionaran con esos vampiriños tipo Blog) algo parecido a lo que nuestra Rosita Fornés con sus casi cien años de existencia y participación vedetística siempre dice: "Muchísimas gracias". Sencillamente, al leer lo que me dicen otros me imagino el cariño y la gente como hematíes, esas goticas rojas que llevan dentro una proteína especial que tanto nos gusta: la hemoglobina. Porque esto de hacer escritos en un blog nos contamina a todos, somos mordidos por otros y a la vez lo que más deseamos es ponernos a volar por las tardes y morder al primero que se nos tropiece en alguna calle y estampar esos agujeritos de cariño en sus cuellos apetitosos como tatuajes enanos que digan algo más o menos parecido a esto: "Blog amó aquí y quiso además comer carne de conejo que es una de las que está perdida hace rato"... Y por cierto ¿a ustedes no les pasa lo mismo?

5 comentarios:

glazam dijo...

¿Soy la primera? Este "gran escribiente" me deja siempre con deseos de leer todos los días algo más de su cosecha. Lamentablemente no heredé los genes periodísticos de mi familia, sin embargo,disfruto con lo que periodistas,poetas, científicos, linguistas (todo en uno) como USTED, nos hace llegar.
Reciba usted mi admiración y respeto. Un abrazo.

Laura Perez Garcia dijo...

esta bueno eso de blog y blood.
Saludos
Laura

Neysa G dijo...

Wow!!!. Tremendo. Creo que ya se a quien salio la hija. Los dos te atan de una manera que aunque no tengas tiempo tienes que visitar los blogs diariamente para ver que han escrito.

Yoana dijo...

Madre mía, esto es el no va más. La mejor definición bloguística de la blogosfera bloguial (como Manolito Gafotas que dice "lo mejor del mundo mundial"). Maestro, me quito el sombrero. Es usted un genio, de ahí que tenga una hija también genial. Le envío mis hematíes, y voy a ver a quien más muerdo hoy. Cariños,

Rosa

Azucala dijo...

Bueno aun sigo paseando por tu blog. Es como que quede aquí atrapada. Es como que fui contagiada con la mordida infectada del vampiro que puede hipnotizar a su presa en este caso yo el lector.