lunes, 15 de diciembre de 2008

Policías y ladrones

A principios de mes siempre vamos a la bodega a una rutina que tiene su ritual: sacar los mandados. En cierta ocasión nuestros amigos conocieron los pormenores de la libreta, los artículos y la frecuencia de la distribución pero ahora aquella película ya la vimos y nos faltaba esta otra: vinieron los ladrones y se robaron lo que había.

Ha sido un robo ingenuo y selectivo... lo primero porque todos los carnets de identidad tienen las huellas dactilares y es muy fácil hoy encontrar a los ladrones en cualquier municipio del país, y lo segundo porque dejaron las cosas voluminosas (sacos de arroz, granos, azúcares...) y se embolsaron dos artículos de primerísima necesidad: la leche y el café. O los cacos pensaron estar un año tomando café con leche para planificar los nuevos robos o vendieron la leche y distribuyeron concienzudamente el café. El néctar negro de los dioses blancos hace menos falta que el néctar blanco de los viejos con dietas porque no todo el mundo aquí toma café como el cantaíto famoso de Mamá Inés ( "Todos los negros tomamos café...) pero sí todos queremos tomar leche tengamos o no úlceras de estómago, neuropatías, desbalance protéico, vejez prematura y otras patologías que son las que de acuerdo con el certificado correspondiente del médico de la casita necesitan una dieta adecuada de ese polvo mágico.

El asunto se las trae porque ya estamos a mitad de Diciembre y nos falta el café (la leche ya la entregaron hoy y aquí en la casa para un enfermo eso es indispensable...) por lo que estamos acudiendo a la solidaridad familiar y a la ayuda humanitaria con FE que tenemos para empatarnos con ese producto increíble que hacía saltar a las cabras que comían ese vegetal y que luego más tarde se convirtió en la droga más rica e inofensiva del mundo, ese regalo de Dios que se nos muestra siempre Caliente, Amargo, Fuerte y Escaso.

Según rumores (por robos en otras bodegas...) las cuotas de café las entregan cinco meses después de haberse comprobado fehacientemente que los ladrones vinieron y robaron porque, mientras se desconfíe del bodeguero y hasta que el tipo no confiese dónde lo metió, no se hacen los trámites para que se restituya el producto. El administrador (un tipo con talante de buena gente, solícito, trabajador y con cara de extraterrestre honesto) está tras las rejas nada menos que allá por la calle 100 y Aldabó, un lugar que se conoce por sus eficientes investigadores que tienen el mérito de haber arrancado una confesión válida a un hueso fémur humano encontrado en unas escavaciones que se llevaron a cabo en la mismísima Habana Vieja. Según se ha dicho, el propio fémur habló y con sus declaraciones se han llenado no pocas hojas de un legajo de confesiones que en nada tienen que envidiar a las que ciertos feligreses realizan a sacerdotes especializados. Toda una historia buena para un culebrón brazilero de televisión que ya sabremos más temprano que tarde. Por ahora al nuevo administrador habrá que enseñarle el lenguaje correcto de este capítulo: Escambray o Camarioca ("Hay pero no te toca, te toca pero no hay")...

Por otra parte, el proceso legal va a tardar mucho en esta ocasión porque aquí en la capital de todos los cubanos la gente no quiere ser policía. Se han tenido que importar desde las provincias del interior del país principalmente de aquellas regiones que se encuentran en las antiguas provincias orientales y, con la llegada de estos uniformados a una ciudad que no conocen, asombrados como todos los guajiros de ver edificios altos, calles con mucho tránsito y buenas casas construidas para confort de gente que ya hace mucho rato que emigró al exterior, no investigan nada sino que se pasan el día como peces fuera del agua. Aquí en esta ciudad se habla un lenguaje diferente a la de los pueblos de campo y sacar la confesión a un administrador habanero que habla tan rápido como piensa va a costar mucho trabajo.

En un pueblito cualquiera es fácil dar con los ladrones de café porque enseguida lo venden o lo esconden o se lo toman y el olor no perdona, cualquier policía puede encontrar la mina con solo oler el ambiente en la única calle. Pero aquí ni con los perros pastores alemanes por la paz se sabe dónde, quién, cómo y cuándo se llevaron las cosas. Nuestros queridos policías de aldea a la legua se sabe que lo son por la forma en que caminan, hablan, manotean y se mueven. Parecen los pobres más bien unos vendedores ambulantes de boniatos o vegetales, sembradores de arroz en cualquier bajío, cantadores de punto guajiro o bailadores de son de las lomas que investigadores de Sureté, Scotland Yard o carabineros chilenos estén con el uniforme puesto o caminen vestidos de civil. Y como los bodegueros y carniceros no quieren pasar el fin de año sin beber alcohol con sus amigos, es más probable que digan con pelos y señales dónde metieron los sobres con el café. A la larga son fémures ambulantes que tienen cierta vergüenza escondida y eso en este país es un gran mérito.

Yo digo todo esto porque no es la primera vez que ocurren ciertos hechos de faltantes y/o sobrantes en nuestra bodega de la esquina, que sigue con sus cristales apropiados para que entren por el hueco los nuevos filibusteros y/o piratas, cuyos actos y fechorías ponen a prueba la otra cara de la moneda: los vecinos que reciben los productos en las bodegas no robadas nos invitan a que les acompañemos en la degustación del café vespertino sin ánimo de lucro o los parientes se nos aparecen con algunos sobres del polvo negro para que, de paso, les hagamos una colada. A bodega robada café gratuito, eso sí que vale. Porque la gente sabe que mañana pueden robar en la bodega de su esquina y entonces nos tocaría a nosotros ir con el sobrecito a hacerles la visita. La dichosa casualidad no hay que despreciarla tampoco porque cabe también la posibilidad de que allí estemos tomando café y/o con o sin leche en un lugar de donde provienen los mismísimos ladrones o sus parientes policías atónitos, ingenuos y selectivos, y eso puede complicar las cosas.

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sábado, 13 de diciembre de 2008

Rincón

El pueblito de Rincón (algunos dicen que se llama El Rincón, valga esa aclaración...) está a un cantío de gallo, un poco más allá de Santiago de Las Vegas, en las afueras de La Habana. Es algo inusitado y bucólico como todos los rincones de este país y sus habitantes no se diferencian de los del resto pero allí hay un ambiente que difícilmente se encuentre en otro pueblo de campo: un santuario y leprosorio al que acuden diariamente miles de peregrinos.

Allí nos fuimos con los tres gladiolos que se deben llevar con las flores hacia abajo y las tres velas para ponerlas en los depósitos donde cientos de personas lo hacen también a los pies de San Lázaro Apóstol, que es el santo que preside aquel lugar y junto con otros llena de ambiente respetuoso aquellos predios. El asunto es que la religión sincrética hace un símil entre este santo y el llamado Babalú Ayé del cual se dice tiene poderes especiales sobre todo para curar enfermedades, servir de soporte a las vírgenes en las que se cree y acompañar cada 17 de Diciembre las almas de los vivos que le tributan especial homenaje y pagan sus promesas.

Ellí estaban los presentes algunos de los cuales iban vestidos con tela de yute u otra muy sencilla y humilde, otros sin calzado alguno, muchos con las flores como banderas inclinadas (se dice que si se llevan las flores hacia arriba ellas recogen todas las fuerzas negativas del entorno) y las velas apagadas para encenderlas delante de las imágenes ante las cuales no pocos rezan, piden salud y suerte para familiares y amigos, o que esperan a que el sacerdote del santuario bendiga el agua que corre desde la cripta donde se encuentra la vírgen de Fátima, detrás de la iglesia. El asunto es que hoy 9 de Diciembre nos fuimos al Rincón para hacer la visita ya que desde el 15 en adelante y hasta el 18 de Diciembre difícilmente se pueda transitar por esa única calle, cientos de miles de creyentes o no caminan hacia el lugar y no pocos se arrastran o arrastran algún peso con sus cuerpos en señal de cumplimiento de alguna promesa.

Hoy estaba aquello relleno de gente, están pintando el lugar y arreglando el bacheo, no solo del acceso sino del parqueo interior, y nos dimos cuenta de que muchas casas modestas están ofreciendo algo que los ciclones no pudieron llevarse porque no pasaron por encima de este lugar: una enorme y variada cantidad de flores frescas que se ofertan a precios módicos a todos los que allí las solicitan. Y también imágenes, folletos con el horóscopo del año entrante, la letra de santeros que ya debe estar preparada para fines de año, los remedios, la historia del lugar y decenas de estampillas, medallitas y otros artículos como collares, telas, ropa e incluso zapatos que se venden en los alrededores. También existe una gama de ofertas comestibles (el suculento pan con lechón) y de bebidas como refrescos de frutas naturales las que también se venden en kioskos junto con verduras, viandas y otros vegetales.

Sorprende ver una malanga acabada de sacar de la tierra saludable y hecha, habichuelas gigantes sin atar, remolachas, tomates maduros y verdes, zanahorias y cebollas, ajos y carne de cerdo limpia y apetitosa. Algo se puede adquirir a precios módicos sin intermediarios porque muchos de los que ofertan esos productos los cultivan en el patio de su casa. Si no estuviera el pueblito tan lejos de la ciudad valdría la pena llegarse a cada rato por allí para adquirir tales productos y también para conversar algo con los habitantes, que son muy parecidos a los pinareños: saben sacarle a la tierra lo mejor y son conversadores, amables y entusiastas. Esto es algo a tener en cuenta porque en la urbe donde vivimos se ha desatado (o los ciclones han sacado a flote) una invasión de egoísmo rara que tiene su base en los mercados agropecuarios donde pululan los intermediarios, algunos especuladores y agiotistas y donde se palpa la pérdida de valores morales y de comportamientos éticos. En El Rincón nos pusimos a oler algo diferente. Allí la gente es amable, no agresiva, comunicativa, no ríspida, culta, no grosera, una cultura sin mucho nivel de instrucción, cultura viva que es lo que nos hace falta donde quiera que estemos. Ellos saben dar los buenos días, te desean salud y buen día, se ven solícitos, ingenuos y poderosamente humanos.

Menos mal, porque los negocios pequeños deben ir acompañados de esa amabilidad y no como sucede mucho aquí en Ciudad de La Habana que no solo hay mucho maltrato al cliente sino, como se ha dicho por algún periodista crítico, "una incultura del no trato": el empleado no te orienta sino te indica algo con el dedo y cuando te responde pasa algo así como lo que sucedió con aquel italiano que se quejó al dependiente del restaurante de que su pollo frito venía con "cañones" de alitas y el empleado le dijo: "¿Y qué usted quería, que tuviera escamas?". En Rincón no, de allí salimos con un buen mazo de zanahorias listas para que hiciéramos hoy mismo una ensalada con buenos y jugosos tomates de estación junto con habichuelas hervidas en la olla de hacer arroz y al mismo tiempo contentos. Incluso pasamos por el vivero y compramos dos maticas para poner en el portal, baratas y bellísimas, y el que atendía al público nos regaló una latica con dos posturas de ají. Y eso que no regresamos con agua bendita por la enorme cantidad de personas que allí estaban esperando su oportunidad para embotellar. Si al menos un poco de agua nos hubiera corrido por la frente hubiéramos salido ya más completos, digo yo. Aún así, parece que nos acompañó cierta suerte porque llegamos bien a casa, trajimos vegetales a precios asequibles para la dieta que aquí en la ciudad no se consigue y lo más importante: respiramos tanto aire puro que parece que nos va a durar un buen rato...

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jueves, 11 de diciembre de 2008

¿Qué es un blog?

En la esquina de mi casa vive un vampiro pequeño de esos que no se meten con nadie y que siempre cumple todas las reglas que conocemos acerca del vampirismo: salir siempre de día y nunca de noche, amar el ajo como se ama a la mujer que se desea, andar vestido a la moda nunca de negro como ciertos hombres de cierto filme, beber cualquier cosa menos sangre, ese líquido que acompaña a la carne que por otra parte es débil, cepillarse los dientes con Colgate si no hay otra cosa, nunca desear el cuello de la otra víctima y cantar aquel rap que dice así: "Soy ese vampi que culea de frente, tengo nostalgia por leer noticias, ese fútbol violento no me gusta nada, por la tarde me acuerdo que la gente me quiere". Relato eso porque al vampirito le han puesto por nombre nada menos que Blog seguro estoy de que confunden la palabra con "sangre" en Inglés...

Nadie se ha detenido a analizar profundamente lo importante y positivo de las crónicas sobre vampiros, seres vivos que no son otra cosa que los antecesores de las actuales transfusiones hospitalarias medulares públicas que cualquiera de nosotros utiliza constantemente para mantener el equilibrio digestivo diario: aquellos locales donde se consume comida italiana suculenta y rápida. Vamos a dar una vuelta y cuando el cuerpo nos lo pide anclamos en esas cabañas vampirescas y pedimos nos sirvan un "es para guetis" delicioso o aquella pizzeta chorreante de puré que ya sabemos a qué sabe. De ahí que todos los que de una manera u otra nos hemos relacionado alguna vez en nuestras vidas con algunos de esos atractivos y cariñosos personajes y lugares, nos sintamos casi que atacados cuando alguien nos dice que un blog es un líquido manjar rojo para alimento de vampiros. Nada más extraño a nuestras costumbres elitistas que nos impiden comer carne sangrienta y vegetales especiales.

Pero vamos al tema... un blog es algo más que un poema escrito por Neysa o Argatica, tal vez nuestras colaboradoras deportivas más exitosas, más también que un enjundioso análisis teórico bien fundamentado de la Sra. Teresa Dovalpage quien no desmaya por llegar a las cumbres más altas de la gloria con una modestia verdaderamente impresionante como acostumbra decir el ministro de cultura Abel Prieto, más que los intentos rítmicos de esa drumnista genial que responde al nombre de Glazam, más que las contorsiones misteriosas de esa adivinadora excelente que se nombra Lully Desnuda, más que la sonrisa ancha y abierta de Laura Pérez, nuestra agente comercial por excelencia, más que la clarividencia espeluznante del amigo Piedra Que Reverdece o de la sinfónica y melodiosa voz de Nora Seva Lulita: ese trío incansable devorador de dulces exóticos ácidos, balsámicos, culébricos, demoníacos, espectaculáricos, fabulósicos, gerontológicos, hermósicos, insólitos, judáicos, kinoscópicos, líricos, mundánicos, náuticos, orocúndilos, púticos, quiméricos, ríspidos, sórdidos, tarambánicos, úrsulos, valiosísimos, wanderfúlicos, xenofóbicos, yasupírricos y zalaméricos que tampoco se encuentran diariamente.

Un blog es como un contenedor de Papas Por Malangas o una infusión de Té la María Yoana, siempre tomado a eso de las 3 de la tarde que fue la hora en que durmieron a Lola que estaba escuchando un rock bien convulsionado de Willy Cubalibre, o un Machetico atrevido de Anónimo. El profesor Ernesto Menéndez (Conde de la casa de los Laz) ha dicho en su obra conocida y famosa acerca de manjares de vampiros que un blog es algo parecido a lo que Andrés Guevara dibujó en sus "Atardeceres Oníricos": Un enorme globo radiante y levadizo que se pierde en el infinito como en su época se despidió de nosotros aquel Globito de Matías Pérez del que nunca se ha vuelto a saber jamás.

Onedollar, nuestro eximio editorialista guantanamero, ha dicho que: "Cuando de amores se trata un blog es como una mirada, y cuando de miradas se habla no se puede soslayar la palabra blog", algo genial si lo valoramos desde el punto de vista de ponerse en el lado del otro o como dijera aquel venezolano relampagueante: "Ni una cosa ni la otra sino todo lo contrario". Algo sí debemos decir so pena que al no decirlo permanezca en la oscuridad de lo no dicho: en pleno Siglo XXI nos hemos reducido tanto que no tenemos palabras con qué definir el sentido, la importancia, el significado y los objetivos de un blog. Así como las ciencias sociales han tomado de las ciencias naturales ciertas palabras o ideas para identificar los procesos que estudian (diagnóstico, por ejemplo, que se ha tomado de la Medicina, análisis y síntesis, digamos, que se han tomado de la Química, estructura y superestructura, que han sido propias de la Arquitectura, como se sabe, y otras) los correos han tomado la palabra blog para designar "aquellas crónicas personales que se escriben y que nadie se atreve a publicar" o también "sistema de comunicación informal descubierto para amar a otra persona sin que conozca mi foto", cuando la tal palabra es algo así como instrumento de vampiros para algunos que, por cierto, injustamente han sido vinculados históricamente a hechos de sangre no solo bovina sino también caprina, ovina, canina y otras relacionadas con la piscicultura, por ejemplo, un pescado asado tipo pargo de sangre roja y resplandeciente, actividades algo francamente desconocidas en la actualidad por nosotros los seres llamados normales.

Una injusticia que además de no ser justa es injustísima y por eso mismo hipoglicémica, mozón, pateta o simplemente rabona, leguaje o cigofilácea. Con la palabra blog ha ocurrido como con esos nombres a personas que ponen los padres y madres: incomprensibles pero cariñosos. No me extrañaría que el vampirito de la esquina se llamara Blog o que la novia de mi amigo respondiera por el mismo nombre. Por ahora me suena feo decirle a una dama: "Te amo, Bloguerita". Probablemente mañana lo vea diferente pero hoy no. O como dirían los brasileros (¡en las novelas culebronas de TV se leen y se oyen cada cosas!): "¡Dime que me quieres, bloguiña!". Nosotros, los que leemos con gusto en nuestro blog aquello que escriben otros, vemos con suma gratitud que en nuestro espacio breve y sencillamente pequeño se vaya formando un calorcito de lo más rico, que la gente no pueda contener las ganas de abrazarse mutuamente y que no haya más remedio que decir (ya que me han estado urgiendo con eso de las definiciones) que blog es un juguete fantástico para luchar contra la neuro apatía.

Este rabino sin bautizar que soy mimismo dice (a todos los que me escribieron o que me relacionaran con esos vampiriños tipo Blog) algo parecido a lo que nuestra Rosita Fornés con sus casi cien años de existencia y participación vedetística siempre dice: "Muchísimas gracias". Sencillamente, al leer lo que me dicen otros me imagino el cariño y la gente como hematíes, esas goticas rojas que llevan dentro una proteína especial que tanto nos gusta: la hemoglobina. Porque esto de hacer escritos en un blog nos contamina a todos, somos mordidos por otros y a la vez lo que más deseamos es ponernos a volar por las tardes y morder al primero que se nos tropiece en alguna calle y estampar esos agujeritos de cariño en sus cuellos apetitosos como tatuajes enanos que digan algo más o menos parecido a esto: "Blog amó aquí y quiso además comer carne de conejo que es una de las que está perdida hace rato"... Y por cierto ¿a ustedes no les pasa lo mismo?

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miércoles, 3 de diciembre de 2008

Los cuestionarios

Desde hace muchos años los cuestionarios no solo se han utilizado por sociólogos, burócratas, médicos y políticos sino también por sacerdotes, filósofos, vendedores, compradores, matrimonios, deambulantes y cientos de especialidades más. Sin lugar a dudas se han convertido en un instrumento válido para sondear la opinión pública, entregar empleo, obtener información o darla y ver cómo piensa la gente para tener una idea de qué se puede hacer para mejorar su estatus social o no. Ese interrogatorio clásico se puede responder pero de lo que sí no hay dudas es que de él viven muchos funcionarios (los cuestionadores) y se sacan resultados para la vida de los demás (estadísticos).

En cierto programa televisivo ("El selecto club de la neurona intranquila") nuestros comediantes hacen uso del cuestionario opcional, un invento genuino del Siglo XII que hoy se saca a flote. Invitan a un colega humorista y le hacen optar por una de dos preguntas de un cuestionario de veinte en total y con posterioridad "cotejan" sus respuestas con un guión de situaciones en el que la opción escogida siempre mueve a risa, porque se confunden las preguntas iniciales de un cuestionario con las respuestas de otro.

Para los que no conocen el asunto les pongo un ejemplo de tal disyuntiva... El moderador del programa entrevista al humorista y le pregunta: "¿Comer carne de caballo o exponerse a un accidente violento?"... Y hay que escoger. Digamos que Ud. escogió la primera opción (comer carne de caballo), en el cotejo le dirán más tarde: "Ud. ha llegado a su casa y sorprende a su mujer con el vecino boxeador de al lado desnudos comiendo un festín en el comedor y ella le dice: "¿Carne o golpes?"... Como Ud. escogió la opción de la carne (¿cuándo no?) la misma respuesta mueve a risa pues estará Ud. comiendo desnudo con su mujer a su lado y acompañada por el vecino. Y así por el estilo. Son cuestionarios cerrados en los que no hay más remedio que quedarse con una respuesta. Pero en verdad interesantes y jocosos. Y siempre hay que demostrar cierto grado de creatividad y un cierto doble sentido.

El asunto ahora que nos ocupa es que me han enviado un cuestionario para comprobar conocimientos sobre un país (Alemania) y otro de la TV del programa mencionado y como no me pierdo ni un capítulo de "El selecto club..." me he decidido a responder las preguntas "tirando piedras", que es la única y verdadera manera de acertar. Y de paso me entreno para ver si algún día me invitan como participante en ese divertido programa de televisión...

Aquí van las preguntas del primer cuestionario y las no todavía cotejadas respuestas del segundo... Y que me perdonen los lectores de "A empujar el almendrón", no he tenido intención de burlarme de nadie sino solamente hacer ejercicios para bajar de peso mientras defiendo la postura de mis musarañas mentales.

1. ¿Cuándo está limitada la exteriorización de una opinión?

a) en la divulgación pública de afirmaciones falsas sobre otras personas
b) cuando está en contra del gobierno federal
c) en discusiones sobre religiones
d) en una crítica al Estado

R: Esto es algo muy relativo, en la gran mayoría de los casos siempre se dice: "Hay pero no te toca, te toca pero no hay". Sin embargo, cuando se está en contra, según ciertas religiones, la crítica al Estado no tiene divulgación pública.

2. ¿Qué significa "soberanía popular"? Toda la autoridad estatal parte del...

a) pueblo
b) del Parlamento
c) del rey prusiano
d) del Tribunal Constitucional de la República Federal

R: Eso es musical, si al rey le da por poner la corona en el piso y bailar un baile antiguo bien y, si no, es lo mismo pero no es igual, la soberanía es la ley del soberano y el soberano ya sabemos qué significa: sobe er ano, es así como se entiende mejor el tablero de ajedrez.

3. El Parlamento y el Consejo Federal pertenecen en Alemania al poder...

a) ejecutivo
b) legislativo
c) directivo
d) judicial

R: Es un ajiaco de todo sin carne y con mucho maíz en bolitas, lo mismo ejecutan algo que lo legislan, lo dirigen y lo atestiguan ante la ley. Lo mejor de todo es que tanto el parlamento como el consejo hacen siempre lo que les viene en ganas y luego se ponen a bailar dando brincos cuando comienzan las sesiones del rock duro, son entero o pop rabioso.

4. ¿Quién escribió el texto del himno nacional alemán?

a) Friedrich von Schiller
b) Clemens Brentano
c) Johann Wolfgang von Goethe
d) Heinrich Hoffmann von Fallersleben

R: Hay mucha confusión en esto también, se dice que fueron los italianos de origen judío pero no está históricamente comprobado, los franceses argumentan que fueron los hugonottes que se fueron huyendo del catolicismo y se pusieron a vender verduras en la gran plaza de Federico, quemaron una iglesia y cantaron el himno allí, pero de lo que sí no hay dudas es de que la letra no es alemana sino más bien una mezcla de español con árabe. Todo el mundo sabe que la sabiduría vino de Egipto y luego se fue a Valencia a torear. Y un himno vale no solo cuando se canta sino cuando se recita, digo, si no hay dudas.

5. ¿Cuál es el escudo del Estado de Berlín?

a)
b)
c)
d)

R: Muy parecido a un oso con un barril de miel en las manos y una hamburguesa en la cintura.

6. ¿Cuál es una responsabilidad de los Estados en Alemania?

a) política de defensa
b) política exterior
c) política económica
d) política escolar

R: Eso depende, a veces se toman decisiones muy irresponsables como la de levantar la torre de TV en medio de Berlín peligrando la vida de los transeúntes en caso de que se caiga producto de uno de los terremotos que azotan esa ciudad todos los años en los festivales Love Parade cuando salen desnudas las top model turistas a bailar la conga del dale que dale. También la utopía de construir un metro que rinde viaje en pleno parque central sin tener en cuenta las inundaciones y los arrecifes de la costa.

7. ¿Cómo se llama el actual canciller federal de Alemania?

a) Gerhard Schröder
b) Jürgen Rüttgers
c) Klaus Wowereit
d) Angela Merkel

R: También es un misterio, algunas personas juran que no tiene nombre propio sino un celular que está conectado a alguien que es el que le dice lo que le viene en inspiración cuando asiste a las sesiones de la cancillería, no obstante si es necesario poner algún nombre lo mejor sería que se fijaran en cualquier parada de buses articulados, allí están muchos interesantes.

8. ¿Cuál es la tarea principal del presidente alemán? Él/Ella...

a) dirige el país
b) esboza las leyes
c) representa al país
d) supervisa el cumplimiento de la ley

R: Levantarse por la mañana, hacer un trote en paños menores y luego ducharse, desayunar mucha grasa, pan y mantequilla y luego volver a dormir. Un presidente tiene por divisa aquella frase famosa que se supone dijo Garibaldi: "Qué bueno es no hacer nada y después descansar".

9. ¿Qué es obligatorio para la mayoría de los niños alemanes?

a) las elecciones
b) la educación
c) el silencio
d) la religión

R: Correr, comer, dormir, jugar y no preguntar.

10. ¿Quién está apto para el servicio militar obligatorio?
a) todos los hombres y mujeres mayores de 18 años
b) todos los hombres alemanes mayores de 18 años
c) todas los hombres y mujeres mayores de 21 años
d) todos los hombres mayores de 16 años

R: Nadie. Este servicio sanitario debían quitarlo de todos los países del mundo.

11. ¿Cuál es un municipio de Berlín?

a) Altona
b) Prignitz
c) Pankow
d) Demmin

R: Berlín pide municipio y pelo para el alcalde, eso se sabe, así que cualquier semejanza con personas vivas o muertas es pura coincidencia.

12. ¿Cuál es una tarea de los ayudantes electorales?

a) ayudar a las personas a votar en las cabinas
b) escribir las cartas de notificación antes de las elecciones
c) reportar resultados parciales a los medios de prensa
d) contar las boletas una vez concluidas las elecciones

R: Los ayudantes andan de arriba abajo por cualquier lugar lavando el cerebro a los extranjeros mientras explican el significado de los lugares históricos y por supuesto comiendo salchichas fritas, que es lo mejor. También son expertos en vender tabacos hechos en casa, rones mezclados con agua y azúcar y otros entretenimientos modernos.

13. ¿Por cuántos años se elige el Parlamento Alemán?

a) 2
b) 4
c) 6
d) 8

R: Eso no se sabe ciencia cierta. A veces dura mucho tiempo pero otras se volatiliza en cualquier estación de trenes en huelga. En ocasiones la gente piensa que es elegido eternamente.

14. En las elecciones federales alemanas se elige al...

a) canciller federal
b) parlamento de los Estados
c) parlamento del país
d) presidente del país

R: El asunto es que siempre eligen a los mismos fanáticos del equipo de fútbol, una condición muy obligatoria. A la larga, el que no está de acuerdo con ese deporte no sale en las elecciones.

15. ¿Por qué en la ley electoral de la República Federal Alemana está incluida la barrera del 5%? Porque...

a) los programas de muchos partidos pequeños tienen muchas similitudes
b) los ciudadanos pueden perder la orientación ante muchos pequeños partidos
c) muchos pequeños partidos pueden entorpecer la constitución del gobierno
d) los partidos pequeños no tienen mucho dinero para pagar a los políticos

R: Eso es un asunto que mueve a risa, debían quitarlo de los estatutos y hacer como en la Lotto: el que acierta se vuelve millonario de un día para otro y ya no ve más a los pobres del barrio.

16. ¿Qué puedo hacer en Alemania si me han despedido injustamente del trabajo?

a) seguir trabajando y ser amable con el jefe
b) comenzar un proceso de amonestación contra el empleador
c) elevar una denuncia de protección contra el despido
d) denunciar al empleador ante la policía

R: Nada, lo mejor es ponerse a tocar guitarra a la entrada del metro mientras lleguen tiempos mejores. O montar un negocito por cuenta propia sin pagar impuestos.

17. ¿Cuál es el trabajo de un juez en Alemania?

a) gobernar Alemania
b) juzgar
c) elaborar planes
d) promulgar leyes

R: Vender periódicos donde se soliciten camareras para probar helados en farmacias de turno. También pueden dedicarse por la izquierda a obtener copias de matrimonios y divorcios para presentarlos en tribunales. La segunda función deja algunos dividendos gananciales.

18. ¿Cuándo se fundó la RDA?

a) 1947
b) 1949
c) 1953
d) 1956

R: Nunca, lo que había allí era un verdadero merengue dulce y suculento en la puerta de un colegio donde enseñaban a tocar acordeones.

19. ¿Cuántas zonas de ocupación hubo en Alemania después de la Segunda Guerra Mundial?

a) 3
b) 4
c) 5
d) 6

R: Ninguna... Había tanta confusión que a finales de la década del 80 del siglo pasado los alemanes volvieron a besarse debajo de la gran puerta de Brandemburgo libremente y no se dieron cuenta de que esa manía ya se le había ocurrido a Bismarck en pleno siglo XIX.

20. ¿Cuándo fue Alemania un "milagro económico"?

a) en los años 40
b) en los años 50
c) en los años 70
d) en los años 80

R: Dicen que allá por la época de las guerras greco-persas los alemanes nadaban en dinero y solo les sirvió para quedarse custodiando a los emperadores romanos pero esos son rumores sin pruebas.

21. ¿Qué significan las siglas RDA?

a) Tercer Radio Alemán
b) La República Alemana
c) Tercera República Alemana
d) República Democrática Alemana

R: Rabinos Dejen Amar... Estas siglas están escritas en la losa del muro de las lamentaciones en pleno Jerusalem pero nadie osa repetirlas por temor a la circunscisión judía.

22. ¿Por qué se conoce al otoño de 1989 en la RDA como "el cambio"? En este tiempo cambió la RDA políticamente...

a) de una dictadura a una democracia
b) de una economía libre de mercado al socialismo
c) de una monarquía a una socialdemocracia.
d) de un Estado religioso a uno comunista.

R: El asunto es que había un festival de desnudos y un frío gélido espectacular y las muchachitas quisieron quitarse la ropa y comenzaron a toser y a correr detrás de los vendedores de flores y ellos no tenían cambio para tan altos billetes. Hoy ya nadie se acuerda de eso sino de la crisis financiera actual.

23. ¿Qué significa "integración europea"?
a) los inmigrantes estadounidenses
b) alto a la inmigración hacia Europa
c) emigrantes europeos en los Estados Unidos
d) incorporación de Estados europeos a la Unión Europea

R: Significa que al integrarse verdaderamente el ciudadano extranjero se desintegra como tal y se convierte en un elector in situ ambos dos etcétera incluso, algo que los alemanes originales nunca van a entender bien. Pero por muy mal que vivan ahora, siempre estarían mejor que los que pasaron por ciclones y perdieron sus pertenencias.

24. ¿Qué país tiene fronteras con Alemania?

a) Yugoslavia
b) Italia
c) Hungría
d) Bélgica

R: Eso de las fronteras es discutible, hubo un alemán famoso el siglo pasado que no las quiso tener en cuenta antes de declarar la guerra a los demás y ya todo el mundo sabe qué pasó.

25. ¿Cuántos Estados miembros tiene la UE?

a) 21
b) 23
c) 25
d) 27

R: Son muchos pero los válidos son los inscritos legalmente, que por cierto, no todos tienen los mismos derechos en cuanto al veto. Pero el desconocimiento de la ley no implica su incumplimiento según dicen que dijo Cicerón cuando fundó la UE allá por Galicia.

26. ¿Qué colores tiene la bandera del Estado de Berlín?

a) azul-blanco-rojo
b) blanco-rojo
c) verde-blanco-rojo
d) negro-dorado

R: Acua Velva, borleada en oro macizo y rellena con grasa de autos, pero huele bien.

27. ¿Quién puede dar la primera firma para un matrimonio en el registro civil?

a) solamente el hombre
b) solamente los padres
c) el hombre y la mujer
d) solamente la mujer

R: Hasta un niño de 4 años pero de nada sirve porque al final los contrayentes tienen que ir al bosque a buscar setas para un arroz salteado en casa cuando nieva. Y está lo de los bienes, el testamento, el carro, el dinero y la casa. Un menor de edad no tiene licencia de conducir, claro.

28. Una pareja quiere abrir un restaurante. ¿Qué necesita para ello?

a) una autorización de la policía
b) un permiso de un Partido
c) un permiso de la oficina de empadronamiento
d) una licencia de la oficina competente

R: Dinero, mucho dinero y amigos, muchos amigos.

29. Alexander tiene 4 años. Sus padres trabajan. ¿Dónde lo pueden cuidar?

a) en la escuela primaria
b) en el Kindergarten
c) en el preuniversitario
d) en la secundaria

R: Que lo cuiden las turcas de los bajos que no usan preservativos, son amorosas, cálidas, bellas y no tienen pena en hacerlo. Y que los escondan antes que llegue el marido a la casa.

30. ¿Cuál es una tradición navideña?

a) esconder huevos de colores
b) adornar abetos
c) disfrazarse con trajes y máscaras
d) poner calabazas ante la puerta

R: Salir desnudos debajo de la llovizna y siempre gritando: "Subanempujenestrujenbajen"... o también "Gotas caen". En ciertos países la navidad no se celebra porque interrumpe la jornada laboral.

31. ¿Qué tipo de convivencia no está permitida en Alemania?

a) el hombre y la mujer están divorciados y viven con sus nuevas parejas
b) dos mujeres viven juntas
c) un padre soltero vive con sus dos hijos
d) un hombre está casado con dos mujeres a la vez

R: Tener animales de crianza como cerdos en la bañadera o perros pastores sin vacunar.

32. ¿A quiénes representan los sindicatos en Alemania?

a) a las grandes empresas
b) a las pequeñas empresas
c) a los trabajadores por cuenta propia
d) a los trabajadores

R: Como su nombre lo indica, los sindicatos son el summun epicentrum del pedum comprimidum.

33. ¿A qué edad se puede conducir en Alemania?

a) desde los 15
b) desde los 18
c) desde los 21
d) desde los 24

R: La mejor edad para eso es cuando se pasa de los 80 años, uno se sienta en un sillón cómodo y llega hasta la Patagonia sin accidentes.

Como se puede observar hemos contestado no el cuestionario que nos enviaron sino otro anexo y bien diferente que en cualquier momento se los muestro, como hacen en el programa de televisión. Pero a los amigos que verdaderamente están interesados en conocer la realidad de las cosas, les decimos como dicen que dijo Sócrates: "El conocimiento es la virtud y sólo si se sabe se puede divisar el bien".

Ahí les van las respuestas correctas al cuestionario inicial.

1a, 2b, 3b, 4d, 5d, 6d, 7d, 8c, 9b, 10b, 11c, 12d, 13b, 14c, 15c, 16c, 17b, 18b, 19b, 20b, 21d, 22a, 23d, 24d, 25d, 26b, 27c, 28d, 29b, 30b, 31d, 32d, 33b.

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viernes, 14 de noviembre de 2008

La incurtura nuestra de cada día

Nos persigue la incurtura sin que podamos quitárnosla de encima como el mal genio o la sospecha de todo y nos delata cuando hablamos o escribimos, se nos sale en los gestos que hacemos... Es una sombra que llevamos detrás y que se mueve cuando nos movemos sin sol o con él, sin luces o con todas las luces de un estudio puestas en la filmación de nuestra osamenta, un esqueleto cubierto de poca carne que se rie vivo como nunca lo pensamos ayer, con hache y doble ele... "Hoy no me afeito, mañana sí" lo tengo escrito en el baño y mi yo mismo me mira desde el espejo y le digo: "Mi mismo ambos dos mientras haiga halgo que hasel estaremos luchando contra ciclones" y comienzo así mi incurtura diaria...

Es el ejercicio matutino de la incurtura sembrada en la luna del cerebro como cosmonauta chino condecorado de hoy, como simio de circo o conejo de zoo o de laboratorio, la incoherencia nos hunde en el mar como ciclón de frío y millonario lavado de dinero colombiano, hambre cero de algún país, desfile de banderas en cierta plaza rusa, lugar donde se terminan las mentiras famosas y los fatalismos, Bonaparte era más alto que Wellington, Colón trajo dos carabelas y una nao gigante, no podemos hablar sin acalorarnos, gesticulamos como respiramos, no sabemos encabezar una conversación de amor, nos faltan sabores y colores, museos inseguros son los de aquí en los que no se pierde nada, camorra de mujeres por allá con los capos presos, naufragio de leones de mar en el ártico, Alicia vive todavía danzando sin zapatillas, Marilyn bebía sin parar enamorada del presidente, Bocelli y su nuevo disco que nunca verá, flamencos numerosos venezolanos rojos como tomates de estación, "Babe" Ruth bateó dos jonrones aquí y bebió ron en Santiago de Cuba, una egipcia pare siete y le dan canastilla gratis, un ciervo y una corneta se ponen a tocar en el último comic de tv, militares famosos vienen con el otoño como turistas...

Si todas las bibliotecas del mundo tuvieran ese libro, si pudiéramos desenterrar los tesoros de piratas, viajar en submarino de nuevo con Couteau, correr por la arena entrenando como Robles, tragar música como Chopin, estuviéramos como caracoles subiendo árboles resbalosos sin caernos, aquí Cleopatra llamando a Boston manden especialistas en cosmética, prótesis pneumónicas para delfines, psí y pnó, para cierto hipnotismo de Freud, la línea curva de gran mago judío Albert, el vuelto cambio descubierto por Pauling, un certificado de ballet y ojos brujos para Gades, vamos hoy al Louvre que cumple años en París bajo aguaceros y gorriones volantes, una negra rellena en plena calle cajas de tomates en la panza de un bus, los andaluces andan detrás de las luces o con ellas a cuesta, Picasso vive en Berlín desde hace años, no me saco la lotto para hacerme millonario, voltaren y los dolores de la cervical, margaritas silvestres en las montañas de La Mancha, las cruces de Calatrava nos persiguen todavía, multivisión no tiene programación comprensible, las cenizas de Bulté en la plaza Cadenas, viene el ciclón por el sur y sale siempre por el norte, aparece una vírgen y muere una bruja en la película del sábado, dieta sin vegetales en los agritos del Vedado, zapatos viejos se venden como asnos inteligentes, periódicos de papel pueden prestar pastillas peores...

Lo más importante en estos días de otoño temprano es la oscuridad de las seis de la tarde y la claridad de las seis de la mañana porque cambiaron el horario pero seguimos siendo los mismos y no hay forma en que podamos adecuar adecuadamente nuestras misteriosas comparaciones biológicas y biorrítmicas, estamos comiendo picadillo de pavo hace un año como los perros de casa, ellos contentos nosotros comiendo pdp, ¿qué es el pepino?, digamos, vamos a ver, ¿qué es una calabaza no pálida sino hemoglobínica roja como hematíes hechos en el hígado graso de un terráqueo normal?, ¿a qué llamamos zanahoria y aguacate, ajo para un mojo, ají comino y laurel?, presten atención señores ¿un boniato es o no es?, vamos a ensayar el movimiento No. 1 en do menor de PapanoPoulos para piano y orquesta en la tribuna Arca de Noé que tiene el correo: carbondemarabuquintales.com y lo exportaremos para el polo Norte in situ, etcétera incluso como hizo Nostradamus.com mulato antes de llegar a la presidencia del imperio con su correo: mimismo.com ahora sí nohaymásná sin su talismán los que se fueron y los que se quedaron, esqueletos de azúcar, un alecón seco como el de Vía Blanca y Serrano, aquí estamos luchando contra huracanes de viento, chicharrones de viento, viento en popa a toda vela, vientos traseros como los instrumentos de viento, ventoleras, ventiscas, ventarrones, nubarrones, ¿qué es una papa frita?, a ver, ¿quién recuerda eso?

El cerebro relleno de cerelac resbala y nubla su área de odio porque se llena de aire comprimido, el mismo con que llenamos las gomas de la bici, nuestro cere.com hoy no se alimentó como debía, se está acabando la leche, comemos toneladas de arroz y viene el escorbuto, el hipotiroidismo porque nos falta yodo en sangre, niñas que se embarazan, literatos que no pueden terminar su novela por anemia, la carne roja corre delante como campeona olímpica inatrapable, mucha información por tv sin proteínas resultado cero, huevos y panes nos dan por la libreta, danza eterna para cazar una lagartija y venderla en Europa, a ver Ud., señor danés, ¿quiere una lagartija?, un puro para el señor aquel de la barbita, le cambio a Ud. un puro por un bistec filete ardiente argentino artista artero atunero, ¿quiere ver cómo un oso come pan? o ver mejor ¿cómo un humano come oso?, venga a visitarnos, aquí alquilamos habitaciones sin pagar impuestos, unas paredes eróticas empáticas, emulsionadas, empíricas, emotivas, venga tavarich y coma ostiones con puré de tomate y cervezas dispensadas.

Se nos está reduciendo el cerebro que es una resultante del chícharo acumulado=mc2 y todavía nos queda un suspiro para soñar que vamos a cavar un grande hueco en el piso en la roca del dienteperro para comenzar desde allí el viaje del metro habanero desde la Playa de Marianao hasta el Parque Central en una ruta PM-PC gratuita para estudiantes con celulares, hembras de secundaria sin sostenes ni sayas que se embaracen a los once años de edad y se jubilen a los setenta que es la edad de los grandes estadistas académicos geniales sobrios impotentes sabios cuasimortuóricos y con la reducción del pene y el crecimiento de las orejas y la nariz ya las imágenes no son las mismas, solo pensamos, si pensamos algo, en bebernos un vaso de yogur frío sin azúcar de noche antes de dormir con la pregunta de todos los días: ¿qué es el yogur?, a ver, ¿quién se atreve a definirlo?, yogur balcánico y ¿qué es la leche de vaca pura?, a ver, ¿quién sabe lo que es eso?, mimismo, tú lo sabes, a ver, eso, la incurtura, ¿qué es?, ¿qué rayos es la incurtura?, a ver, ¿quién responde?...

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martes, 11 de noviembre de 2008

Caricatura al autor real de este blog

Así ve El plátano alegre al viejo mío (la caricatura es del 14 de Noviembre del 2004 pero de allá para acá sólo le ha crecido un poco más el bigote):


La pondré en la barra lateral derecha a partir de hoy...

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lunes, 3 de noviembre de 2008

Agradecido, respondiendo...

[El viejo mío acaba de enviarme un email agradeciendo la nota publicada en el diario Km[Cero], email del que aún me estoy riendo pues me lo imagino así como mismo es: alegre, hablando hasta más no poder, de carretilla sin hacer pausa siquiera, gesticulando y riéndose él mismo de las ocurrencias que tiene. Un tiempo atrás me escribía con faltas de ortografía en todas las palabras, como ejemplo de como hablaban muchas personas en la actualidad, donde la chavacanería excede con creces las conversaciones sensatas y hasta profesionales, y tuve que decirle que no jugara más de esa forma porque la que iba a terminar ingresada en una clínica de psiquiatría era yo con las mezclas que ya tenía por aquí con varios idiomas a la vez. Así que los alerto, para que no tomen al pie de la letra algunas descripciones a continuación :-) ]

Acabo de recibir los mensajes tuyos y los comentarios de los muchachos, también las foticos de la portada y el comentario de la Sra. Chilena (Chile ná) Tania Opazo que me la imagino con una carita de lo más linda y unos Ojazos Negros tipo mapuche que vienen bajando de la Sierra Morena que son unas montañas chilenas que están al norte y que son altísimas pero sin nieve y lo que tienen de vegetación son palmas reales con unos racimos enormes de palmiches (el caballo de Elpidio Valdés, claro) pronunciando trrabajjo como más o menos dicen esa misma palabra los uruguachos... que son unos orientales que poblaron inicialmente el polo sur pero de allí los sacaron los ingleses y se quedaron de paso con las Islas Malvinas llenas de leones silvestres y cacatúas tropicales que gritan "devuelvan las islas a quien les pertenecen" y esos bichos me gustaron mucho y enseguida me fui a Santiago de Chile que es muy parecido a Santiago de Cuba y ya estaba en el periódico de los chile (nos) que son unos manitos que hablan como los mexicanos y bailan cueca que es un son muy parecido al son de Guantánamo, toman chicha que es un ron muy parecido al Havana Club (que no es otra cosa que Habana Equipo, mejor decir Equipo Habana, el equipo de béisbol de la provincia La Habana, pero en inglés...) y tienen un barcito que es un paraíso allá por Valparaíso donde se toma vino con porotos fritos de ensalada para acompañar y en el sur dan empleos para cobrar de todo y la gente sale todos los días diciendo "cobre por aquí y cobre por allá" y muchos negros hay allá bailando conga por las calles, o sea, es decir, vamos, que Chile es un país de negros lindos, unas negras bellas que son la mayoría de la población y que se pasan todo el verano desnudas debajo de los cocoteros de la costa comiendo merluzas asadas y bebiendo agua de coco con aguardiente que es un agua para los dientes, si la tomas los deja blanquitos... y cuando llegué a Santiago montado en un carro de hojas verdes dije: "Rediez, yo lo que quiero es darle un beso a la negra Tania Ojazos, un beso no de novios sino de agradecimiento" y me dijo un santiaguero: "Yo, que pertenezco a los emos de Santiago, los puros emos vestidos con rayas en los brazos le digo a usted que es allí en la Universidad de La Calle el único lugar donde puede encontrar a Ojazos" y estuve vagando por las grandes alamedas abiertas de par en par y todos los negros del mundo me hicieron una rueda y me cantaron barquito de papel que es el himno del estadio de fútbol que está en el campus universitario y la negra me estaba esperando y me dijo: "¿Pero estás vivo todavía, carajos?"... y no me quedó más remedio que echar una lagrimita en una copa de Lágrima Cristi, pedir que me tocaran La Varsovia Húngara del Brindis en la Sala o El Manubrio Azul y los negros me manteaban y yo allí con Tania buscando una flor para ponerla en alguna tumba... Qué ganas de seguir llorando, mi madre... ¡Ah, esa portada! ¡Y esos dos números, please, que me manden esos dos números!... Ya, listo, pero si puedo escribir algo, mejor, yo puedo quedarme sin almorzar pero no sin escribir sobre todo para esos universitarios de ese país tropical que es Chile, un país enorme, bien caluroso y que tiene un tilín de belleza dentro del alma que, vaya, a cualquiera lo confunde y lo marea... Besitos Tania. Besitos. Pipo.

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domingo, 26 de octubre de 2008

A empujar el almendrón en el diario Km[Cero]

Tania Opazo dedicó una sección en Km[Cero], El Primer Diario para Universitarios de Chile (edición en papel, Año 2, edición N° 18, 15-28 de Octubre de 2008), a este blog que edito para mi papá, A empujar el almendron. El texto dice así:

[Blog Internacional]
Cuba libre, please
Aguaya Berlín es cubana, pero desde 1999 vive en Alemania. Porque los lazos nunca se cortan, creó el blog "A empujar el almendrón", donde técnicamente el que escribe es su padre, quien aún está en Cuba. Ahí relata en su particular estilo historias cotidianas, reflexiones de su vida y del transcurrir en la isla. Por las limitaciones comunicacionales, Aguaya le envía a su padre los comentarios de los visitantes por correo, para luego postear sus respuestas. Sin afán panfletario, no deja de recordar el aislamiento de Cuba. Un blog que rompe fronteras.

Esta es la portada del diario...


...y ésta es la tercera página, donde aparece la nota de Tania Opazo:


Mi profundo agradecimiento a la periodista y a argatica, autor de los blogs: tmd-uc, from the bottom of the top y la ruta del gato, por avisarme. ¡Muchas gracias!

¡El viejo mío se pondrá muy contento! ¡Yo ya lo estoy! Pero ustedes ya saben: se enterará de la noticia a partir del lunes, a través de conocidos que tienen correo electrónico en su trabajo, pues en la casa ni soñar con el acceso a Internet.

Como algunos ya me han sugerido, tengo en planes editar sus posts en forma de libro. Si alguien tuviera algún consejo o sugerencia, le estaría muy agradecida. Por ahora Lulu parece ser una opción pero soy toda oídos. Quisiera verle la cara a mi viejo cuando tenga el libro en las manos... Con que haga feliz a dos o tres lectores, ya la alegría será triple.


[Este post lo publiqué originalmente en Desarraigos Provocados, mi blog personal]

La respuesta del viejo: en el próximo post.

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miércoles, 22 de octubre de 2008

Papeles...

Estábamos buscando un papel simple y juicioso, no un papel enjundioso, grandioso, estrepitoso, generoso, estudioso y oso sino un papel sencillo como aquel papel que dijera algo de aquella sentencia: "Yo soy aquel que por quererte da la vida...". Pero no aparecía, se había escondido en la montaña de papeles de un bufete de abogados o de un palacio de matrimonios, de un tribunal penal cualquiera o de un registro civil y no aparecía el dichoso papel por más que lo buscáramos, por más que desenredáramos los demás papeles como hojas de coco para hacer sombreros y dijéramos a San Dimas que lo buscara por nosotros, que nos ayudara a encontrarlo en medio del berenjenal de papeles de todos los archivos del mundo. Pero vamos por partes para que se comprenda mejor eso de buscar la aguja en un pajar, mejor decir: buscar el papel en un papelar...

Ante todo nos dirigimos a una notaría y a un bufete pero en ninguno de los dos lugares estaba el papel porque los notarios llevan el susodicho papelito a un tomo y a un folio y lo mandan a un registro civil y los abogados mandan el mismo papelito a un tribunal pero ni en la notaría ni en el bufete sabían por cuál lado empezar y la señora que custodiaba la entrada nos dijo: "¿En que año se produjo el hecho mismo, a ver, señores apurados?". Y no supimos decir con exactitud en qué fecha ocurrieron los hechos y alguien dijo: "Debe haber sido entre 1999 y 2003...", pero esas no son fechas de ubicar un suceso jurídico cualquiera, la ley no trabaja con suposiciones tan amplias sino con un tomo y un folio y un año y un mes y un día y una hora, pero eso del margen tan amplio de eso nada, en ese mar de días y meses se ahogan los papeles. Y otro de los presentes en la inmensa cola que se había formado delante y detrás de nosotros dijo: "Mejor busquen primero los nombres y vayan al lugar de los hechos"... y hasta allí nos fuimos, a los palacios de matrimonios y nos dijeron: "Deben decirnos los nombres de los que se casaron para poder buscar..." y dimos los nombres y nos dijeron: "Aquí están y deben venir a recoger los papeles mañana en la tarde comprando un sello de 5 pesos cubanos". Pero los papeles solicitados no tenían notas marginales porque las habían incinerado o no llegaron nunca y "el papel que ustedes están buscando siempre aparece en esas notas y aquí no están...", nos dijeron de nuevo. Y el tiempo corriendo y el papel con el tomo y el folio allí escondido riéndose de nosotros y entonces fuimos al bufete porque en la notaría no aparecían y la misma señora que por la mañana trabajaba en un lado y por la tarde en el otro nos dijo: "Ya les dije que fueran primero al tribunal para que buscaran en los libros de asiento...".

Y fuimos al tribunal de caoba y policía, un tribunal custodiado por un enorme policía negro vestido de azul que estaba cuidando que no se llevaran las enormes mesas de caoba que nos dijo sin preguntarnos: "No pueden pasar en sandalias ni en short porque en los tribunales eso está prohibido". Y le dijimos: "Venimos a buscar un papel que nos dijeron que estaba aquí". Y el policía nos dijo: "En sandalias y en short no, porque en los tribunales eso está prohibido". Y fuimos corriendo a la casa a quitarnos las sandalias y ponernos las botas de buscar papeles y unos pantalones anchos tipo Benny Moré y regresamos al tribunal y el mismo policía nos dijo: "Pero hoy no es el día de buscar papeles sino de meterlos en los libros de asiento". Y volvimos a la casa sin el papel a cambiarnos la vestimenta por un short de pescar papeles y unas sandalias de papel para meterlos en los libros de asiento y nos dijimos uno al otro: "Mañana nos vamos vestidos a lo Benny y llevamos en una mochila los shorts y las sandalias". Y al otro día estábamos desde las seis de la mañana en la cola inmensa marcando el uno de la cola y empezó a aglomerarse gente detrás de nosotros pero las dos muchachas hermosas que trabajaban en la oficina del tribunal ese día no vinieron a trabajar porque estaban recuperando los techos que se los había llevado el ciclón y como a las once de la mañana el policía nos dijo a todos: "Ya pueden sacar las sandalias y los shores de las mochilas y vestirse como quieran porque hoy las muchachas están recuperando los techos que se llevaron los ciclones y no vienen hasta el lunes que viene".

Pero cuando llegamos el lunes vestidos correctamente las muchachas hermosas nos dieron unos libracos inmensos que cuando los abríamos para buscar los datos las hojas se les desmantelaban y por otro lado las polillas habían comido el poco papel de las hojas que habían quedado y ofrecían datos como este: "Universidad de La Habana y José Eleuterio Pérez...". O también: "José E. Pérez y Universidad de La Habana". Y dijimos en alta voz: "La Universidad de La Habana se ha divorciado de este tipo como seis veces...". Y estuvimos buscando todos los años desde el final del siglo pasado hasta los inicios del presente siglo y los libracos no tenían sino datos inexactos como el que se transcribe: "Ana María Gonzá... y José Eleu..." porque el resto se lo habían comido las polillas del tribunal y cada vez que pasábamos una hoja para buscar la otra los papeles se incineraban ellos solos solo de tocarlos, se hacían polvo a la mitad como el cuento de Jesús Díaz, que en paz descanse, se volativizaban y una de las hermosas muchachas nos dijo: "Esos papeles estuvieron seis meses al sol después de la última inundación de los ciclones". Y nos dijo algo más jodido todavía: "Sigan buscando para ver si encuentran el papel pero sepan que no se lo daremos porque esos papeles solo se entregan a los que se divorcian"...

Estábamos tan cansados y agotados que no tuvimos tiempo ni deseos de ver cómo correteaban las lagartijas delante de las perras para esconderse como los papeles en las cuevas del patio, ni ver cómo la pareja de totíes se comían los insectos debajo de las matas de rosas, ni ver comer la jicotea dentro de su recipiente azul en el traspatio de la casa, ni cómo las palomas seguían cagando las losas limpias del portal, ni el vuelo del colibrí que todos los días venía a buscar briznas pequeñas con las que hacer su nido y decidimos ir a tomarnos unos buenos helados en la única heladería de la ciudad para hacer las colas interminables debajo del sol abrasador del trópico y nos dimos cuenta de que allí también estaba una persona conocida en sandalias y en short: ¡El policía del tribunal!... Y le dijimos al custodio de azul: "Pero Ud. nos dijo que no se podía entrar al tribunal en sandalias y en short y ahora hace la cola de los helados en esa misma indumentaria", a lo que el poli nos respondió dejando ver sus dientes blancos y dorados de oro malo en una amplia y tribunalística sonrisa: "De tanto prohibir las sandalias y el short vine a probar qué se siente con esos arreos puestos, ¡díganme ustedes!". Y el papel sin aparecer le dijimos y el sandalioso nos susurró bien bajito y comprensible: "Vayan a buscarlo a un registro civil que está en la misma esquina donde ustedes vivían y pregunten allí por mi hermana Yusi". Y allá nos fuimos y encontramos el tomo y el folio en menos de lo que canta un gallo y Yusi nos confesó susurrando lo mismo que su hermano Poli Sandalias Short: "Nosotros sabemos todo porque somos una red, la red de Robert Redford, pero este papel no está aquí sino en el tribunal de 10 de Octubre y no se puede sacar por extraños, así que lo mejor que ocurre es que le paguen por la izquierda a Tolomeo Posta de Vaca 60 cuc y sin problemas él se encarga de todo para que se lo puedan llevar dentro de un mes, dentro de un año papel nuevo limpia el c... bien"...

Y nos fuimos al tribunal y encontramos el tomo y el folio mientras un custodio nos dijo que fuéramos a ver al Tolo que él se encargaba de todo por allí y cuando nos empatamos con dicho sujeto era primo hermano de Poli Sandalias y nos dijo: "Yo le hago el trabajo por encargo por 50 cuc, me encargo asimismo de dar la propina a Poli, Yusi, las muchachitas hermosas de este tribunal y me quedo con 5 cuc para mis gastos que consisten en un pollo frito en Wakamba y un café expreso en la calle O en el Vedado y todo limpio en 48 horas laborables". Y nos miramos con cara de comemierdas comprendiendo una verdad simple: todas las gestiones papelerísticas se pudieran haber hecho por nosotros mismos si no fuéramos tan simplones como Juan Gallina Blanca, un tipo que estaba cazando una gallina de ese color en el registro civil de Miramar y estuvo allí un año detrás de aquel ave y no la pudo atrapar porque era de la parqueadora de ese lugar que le daba a la gallina maíz del bueno y le decía todos los días del mundo: aquí los papeles nadan solos cuando ven un cuc...

A la larga y en el fondo papeles son papeles y cartas son cartas y las palabras de las mujeres todas son falsas, nohaymásná, noestamosenná, ninániná, yonocreoenná, yemayáná, sensemayálaculebra, oloffiná, en finná, dime tú, llevamos 15 días buscando el papel y ná, gastamos toda la gasolina de los cupets, nos comimos dos pollos fritos en Wakamba y ná y lo peor de todo: miles de personas mirándonos y riéndose de nosotros porque éramos los únicos en short y sandalias que quisieron entrar a un tribunal y ni a mear pudieron pasar, un baño al final del edificio que se derrumbaba donde entró una muchacha de pelo largo de lo más bonita y dejó un regalo apestoso enorme en la taza sin agua, un encargo de santo que parecía un brazo gitano carmelita y que al salir al pasillo dijo aquellas sabias palabras que no olvidaremos nunca: "Ni 'palimpiarme' me resolvieron un pedazo de papel en este tribunal".

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sábado, 4 de octubre de 2008

ET

José Emeterio Saturnino La Guardia se levantó ese día más temprano que de costumbre porque tenían que hacerle unos análisis en el policlínico según las orientaciones de su médico de familia. En ayunas fue con una jeringuilla desechable para la extracción de sangre que le habían regalado unos amigos mexicanos, una latica de Vic Vatronol con muestras de heces fecales y un pomito con muestras de orine que Emeterio recogió esa madrugada y que se notaba estaba amarillo, denso, como agua estancada. También cargó con un periódico del día anterior que no había podido leer con calma, sus espejuelos de ver de cerca, un termo con café del bueno dentro, un vasito plástico, una sombrilla, su sombrero de guano tejido por haitianos de Camagüey y por si fuera poco un nylon con un regalito para la muchacha del laboratorio que contenía un jabón de olor para el baño y otro para lavar.

La noche anterior había estado mirando la tele y su racimo de películas nocturnas que se anunciaban para la minoría de teleastas con el letrero de la comisión de censura: lenguaje de adultos, violencia y sexo. Era algo curioso y simpático al mismo tiempo, cuando Eme se ponía a verlas para buscar algún entretenimiento erótico al menos, las escenas eran tronchadas como pescados congelados de mar y pasaban a la próxima dejando que la ansiedad no proliferada en un país que tanto necesitaba del crecimiento de la población y sobre todo de la maternidad detenida por los períodos de escaseces o incertidumbres de suministros. Sátur estaba convencido de que el mercado en fronteras era endeble como las casas de los pueblitos del interior que ante el primer aguacero se desmoronaban como castillos de arena y que la palabra abastecimientos se había sustituído hacía rato por la de suministros. La gente no salía ya de compras a las tiendas sino "daba una vuelta a ver qué había" y en las bodegas de productos normados que se anotaban en la libreta se corría siempre la misma broma en boca de los asistentes o del propio bodeguero: Escambray o Camarioca ("Hay pero no te toca, te toca pero no hay"). Y los consumidores se reían diciendo en alta voz casi siempre la misma frase jocosa: "Nohaymásná".

Un pueblo mezclado como el café y el ajiaco hacía colas para cualquier cosa: ponerse o quitarse de la libreta en las oficodas (una denominación que nadie sabía qué significaba propiamente), hacer largas filas para comprar calderitas de cocina con un embarre de esmalte y fondo de teflón que no se podían poner en la candela de gas porque se derretían, llevar el viejo aire acondicionado ruso para cambiarlo por uno nuevo LG de procedencia china barato a pagar a plazos para enfriar todo un almacén habitacional dentro del cual dormían seis o hasta diez personas, para ir a ver las películas del año en los festivales de cine latinoamericanos con el gusto de salir de esos maratones con el cerebro relleno de películas llamadas "abiertas", críticas eróticas violentas y malhabladas exceptuando las argentinas que la gente no acababa de entender por lo rápido parlantes que eran y por el significado de algunas frases y expresiones incomprensibles o las extranjeras subtituladas cuyas escenas transcurrían expeditas a tono con el idioma original propio de sus países y que eran incapaces de ser leídas por los espectadores del patio en esas condiciones y por tener los letreritos pequeños como penes de chino viejo, colas inmensas para los turnos médicos, para los exámenes de ingreso a las facultades universitarias, para comprar el periódico o las revistas en los estanquillos de esquina, para consumir las pizzas de queso y puré de tomate hechas en hornos eléctricos especiales para quemarlas, pizzas tostadas gruesas y aceitosas introducidas en el paladar isleño por italianos conquistadores de negras, provenientes de regiones diferentes y desconocidas para ellos mismos, protagonistas de incomprensiones idiomáticas e históricas que estaban interesados en beber cerveza dispensada local barata, comer desaforadamente a cualquier hora y hacer el amor sin preservativos sabiendo no solo que las negras autóctonas estaban limpias y sanas sino que cuando menos ellos lo soportaran aquellas bellezas de ébano los bañaban y vestían por poco dinero y luego los exhibían como trofeos de guerra diciendo a todo el mundo: "Mira cómo lo dejé y eso que me decía que era un gladiador moderno".

La Guardia era un ciudadano simple y honesto, un graduado de la universidad de la calle, máster en hacer cualquier cosa que hiciera falta, un multioficio que lo mismo chapeaba la hierba del jardín, sembraba calabazas silvestres, ponía y quitaba antenas de televisión en los techos, que limpiaba el portal semanalmente, exprimía ropa lavada en el patio de la casa, cultivaba plátanos hermosos y flores de estación, pintaba cualquier pared, hacía mezclas de conversiones monetarias (de euro para convertible, de convertible para pesos cubanos y viceversa, de dólares para euros, de bolívares para convertibles, de pesos cubanos para euros y otras monedas) o buscaba productos agrícolas e industriales, cambiaba bujías, transportaba clientes en su machacado y anciano auto, hacía cuentos y enviaba mensajes, hacía colas y compraba panes, dejaba que le cortaran el cabello y se afeitaba frente a un espejo diariamente, leía, escribía, comía y respiraba como todos los demás, pero solo cuando leyó aquella noticia en el periódico del día anterior José comprendió que alguna verdad había en la información insólita que se le brindaba: "Un equipo de científicos ha obtenido un nuevo indicio de que algunos ingredientes clave para el desarrollo químico necesario que llevó al surgimiento del ADN en la Tierra pudieron llegar desde el espacio, informó el Imperial College de Londres...".

Por esa razón llevó consigo a la cola del laboratorio de exámenes del policlínico el artículo del periódico en cuestión con el propósito de devorarlo en un santiamén mientras los demás conversaban, fumaban, dormían o perdían su tiempo miserablemente... pero no pudo hacerlo porque la muchacha del laboratorio cuando lo vió y le vio las manos ocupadas con todo lo que traía dijo en voz alta aquel llamado al orden en medio de la gritería de viejos: "Por orden de llegada, a ver..." y él, "Pepe" ostentaba orgulloso el número uno de la cola. Ella lo llevó con cuidados hasta el asiento indicado, tomó la jeringuilla desechable del envoltorio que traía el visitante y comenzó la rutina diaria: poner la cuerda de goma en el brazo, localizar la vena, golpear levemente la piel para introducir la aguja y extraer el líquido precioso que Saturnino le brindaba... Puso luego el algodón con alcohol en el orificio hecho, él encogió el brazo y dejó las otras muestras al cuidado de la muchacha, le entregó los jabones y con un beso de despedida se fue por donde mismo había entrado cinco minutos antes. Todo bien, sin problemas, tomó su cafecito caliente y regresó a sus labores diarias... ante todo leer aquel raro artículo.

Siete días más tarde un equipo multidisciplinario SUM (médicos, paramédicos, enfermera y chofer) parqueó frente al jardín de Emeterio y dos científicos serios se acercaron al viejo que estaba podando unas matas de rosas blancas que crecían al lado de la cerca y le dijeron: "¿Ud. es José Emeterio Saturnino La Guardia, verdad?"... a lo que El Sat dijo: "Este que viste y calza... ¡sí señor!" Y le preguntaron: "¿Y Ud. se siente bien?"... Y Emete respondió como siempre: "Fíjense qué bien me siento que hoy he podado todas las flores del jardín con esta tijera que Ud. ve y ni gota de sudor ni de cansancio, ¡sabe!". Y todo el equipo le solicitó que los dejara pasar por favor para comunicarle la rara noticia: "El tipo de sangre que Ud. tiene según los análisis hechos es desconocida sobre la faz de esta tierra donde todos vivimos, mire qué cosa...".

Ellos dijeron que habían consultado con todos los laboratorios nacionales y con tres internacionales aprovechando las conexiones del antidoping instalado en 100 y Aldabó para el análisis de los deportistas de alto rendimiento y que ni ahí sabían de qué sangre se trataba y otros labs radicados en México, Brasil y España enviaron correos diciendo que en estos lugares se asombraron de los resultados obtenidos de ese tipo sanguíneo raro e inexistente. Que tanto la composición, textura y otros parámetros eran únicos y que estaban interesados en conocer quién era su portador y cómo se comportaba y estuvieron conversando de eso con Saturni casi una hora exacta y fue entonces que el viejo les preguntó a todo el equipo SUM que permanecía hablando sentado en el pantry de la casa: "Entonces ¿no soy una persona normal?"... Y le dijeron: "Tenemos que comunicarle que Ud. por su sangre es un hombre único diferente a todos los demás...". Y el LaGuard dijo: "Como un extraterrestre, ¿verdad?"... Y le dijeron: "¡Sí, más o menos eso!!. A lo que José Emeterio contestó con aquella voz de truenos que tenía: "Si yo lo único que he comido durante toda mi vida es arroz con frijoles negros, yuca con mojo y algún que otro picadillo con pasas cuando lo hay y me he comportado solamente como Dios manda: ¡con honestidad!".

Pues con todo y eso aquel equipo de especialistas insistió en que se trataba de un terrícola único y especial, un sui géneris extraño para estas latitudes con una sangre llena de vitaminas y minerales que evidenciaban algo relacionado con la galaxia y terminando la entrevista se retiraron sin darle la espalda al viejo y con eso se corrió la información de tal suerte que media hora más tarde la gente poco a poco se iba concentrando frente a la casa de Satu y no le quitó la vigilia de encima hasta que le repitieron por siete veces los mismos análisis de sangre no solo los laboratoristas más destacados del país sino una comisión internacional de ellos en hospitales de todo el mundo que viajaron especialmente para ver el caso y los análisis siempre daban lo mismo: una sangre rara diferente a todas las sangres del mundo y el viejo era como uno más y sin embargo lo más diferente de todos...

Una persona que jamás había ido al médico con anterioridad, que nunca se había hecho análisis de ningún tipo, que lucía bien para los años que aparentaba, que hablaba y se comportaba no como el ser raro y foráneo que decían sino como un viejo del montón, que estaba enamorado de cualquier trabajo que hacía, que no levitaba, ni volaba, que le gustaba el café bien fuerte y con azúcar, que no fumaba, ni ingería alcohol, que no robaba ni desviaba recursos, uno más en las colas de periódicos y revistas y sin embargo algo raro tenía y ya la gente lo cuidaba porque cuando salía de su casa y caminaba los policías le cuidaban el paso porque la gente casi que no lo dejaba caminar al punto que hasta vinieron creyentes de todas partes del país e incluso del exterior a ver a Emeterio Satur pidiendo que le curara los males de que padecían y Pepe M siempre decía lo mismo: "Yo no he hecho otra cosa que comer arroz con frijoles negros y comportarme con honestidad... ¡carajo!". Pero nada, José M era visitado por Presidentes, artistas, científicos, leprosos, mujeres y niños sobre todo niños que le pedían que volara o que echara candela por la boca como los dragones y él, que no permitió jamás que le sacaran ni una sola gota de sangre más de sus venas les decía: "No le hagan caso a esos sabios que ellos no saben nada de nada"...

Pero la gente seguía allí esperando a que el viejo dijera o hiciera algo diferente pero él repetía siempre lo mismo... Ya le habían hecho reportajes radiales y televisivos, películas y documentales, entrevistas para la prensa plana, lo habían invitado a que hablara en la ONU donde querían proponerle el premio mundial a la honestidad probada instituido en su honor pero él no quiso moverse de la casa donde vivía porque decía él no era merecedor de tal galardón, se levantaba temprano, tomaba café y se ponía a hacer cualquier cosa y la gente lo miraba y lo tocaba para ver si se contagiaba con algún poder extraño pero él les decía: "No me toquen tanto que me van a gastar la honestidad, ¡coño!"... y pasaron los años y allí seguía Guardia repitiendo la misma cantaleta año tras año, generación tras generación hasta que un día una periodista le preguntó en medio de un gentío alborotado el mismo día de su cumpleaños: "Don Emeterio ¿y cuántos años lleva Ud. con eso de la honestidad, a ver?". Y Emeterio La Guardia le dijo: "Llevo con eso en la sangre tantos años como los que tengo de vida pero nadie me cree mire Ud. porque dicen que yo soy ¡un ser de otro mundo!".

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miércoles, 24 de septiembre de 2008

Nunca pensé...

Que íbamos a estar tan lejos y tan cerca, ustedes allá pasando frío y nosotros aquí un calor de infierno, un infiernito soleado de helio sin derretir, océano por medio con esas nubes cúmulos nimbos en la mediana y alta atmósfera que dificulta verlos en forma recta porque dichosamente la tierra en que vivimos es redonda como una naranja apolismada y yo no puedo distinguir las imágenes con mis catalejos de mirar ventanas y azoteas desiertas...

Que tendríamos aquí viviendo debajo del mismo techo dos perras y el espíritu de muchos perros más danzando en las noches de silencio, noches de barrio en las que los serenos no pasan a encender los mechones, ni pasan los policías ni los transeúntes sino los ladrones de autos y las prostitutas baratas, que se confunden con el hedor de los tanques de basura de la esquina, los perros callejeros que nunca han ido a una consulta de veterinarios, los murciélagos volantes, las luciérnagas ciegas, los mosquitos depredadores y asesinos, los insectos de todo tipo, las babosas que se arrastran buscando el rocío para esconderse, los gatos cazadores que se revuelcan encima de los techos de zinc calientes detrás de los ratones intrépidos y asustados...

Que vendrían los ciclones a todo galope como manada de caballos salvajes o langostas devoradoras de hojas a cercenar las cabezas y los tallos de los árboles bajo la lluvia goterona y el aire violento empeñado en sepultarnos bajo los escombros de las casas endebles, de las paredes incapaces de resistir, en medio de las voces de los guías que indican la retirada a lugares seguros, la gran marcha hacia las elevaciones donde podernos proteger, las poderosas voces que convocan a salir de las cuevas y encabezar la búsqueda de las cosas que se han perdido y las que se van a perder, estos ciclones que aparecen en Junio y permanecen hasta Noviembre, ciento ochenta días del año amenazando con desaparecernos del mapa, hundirnos como cáscaras de nueces luchando contra el vendaval, como barcos de papel, polvo enlodado como si fuéramos marionetas o payasos de trapo a la deriva...

Que envejeceríamos geométricamente un año tras otro arrugándonos por todos lados sin ver la luz al final del túnel, sin salir de este mundo de orishas y creencias, que tendríamos manos y piernas, huellas dactilares, orejas y narices creciendo a medida que avanzáramos en las fechas por venir, almanaques para contar los días que nos faltaran para no verlos más, un acordeón que nadie toca, un piano que no se oye, el ruido del motor de un avión que pasa rasante bombardeando veneno contra insectos, el conteo de los frutos maduros de los cafetos, el herraje de las bestias, de nuevo las carretas, la hornilla de carbón, los fósforos y las velas...

Que íbamos a pasar un año completo sin meter el cuerpo en el mar y sentir cómo el agua salada nos hacía flotar, un mar tranquilo y no encrespado, un marazúl maravilloso maratónico sembrado de marpacíficos marcapasos maremotos, ese que es mayor que lo que conocemos como tierra y que nos comerá un día en venganza por la cantidad de sardinas y atunes que hemos devorado, camarones y cangrejos, tiburones y pargos de orilla, paellas y majúas, un marxismo sin olas, un marántony mariantonia martillo hermoso que no conocen los bolivianos que vienen a visitarnos y que no se quieren ir de él y sin embargo nosotros los marítimos no sabemos nadar, hacemos como que sabemos pero no, nos hundimos, algún día nos vamos a hundir como los mogotes de Pinar que estuvieron hundidos hasta hace poco porque allí en la cima de esas montañitas se encontraron caracolas, arbustos petrificados, dientes de ballenatos fósiles y eso prueba que lo que hundido estaba hundido estará...

Que se nos tupirían los poros de la piel de advertir que la basura no la sabemos recoger, una basura piramidal y elevada como el monumento de Fabelo a los tarecos que bota la gente en la calle, esa misma que querían comprar los japoneses que se llevaron una montaña de desechos en Centro América y la cambiaron por una bagatela de yenes. Los japo no querían hacer monumentos en Kobe sino reciclar un volcán para sacar metales, querían rebasurar la basura para hacer fertilizantes orgánicos pero no supimos venderle la mierda a los nipones y nos quedamos reciclados nosotros mismos apestosamente reciclonados y basurados, no previmos, nos embarramos y la basura creció y desbordó los tanques de basura y se produjo un enorme recipiente nacional para biogás en que por un lado entraba la basura y por otro salían llamaradas que servirían para calentar las calles cuando un día nevara en La Habana, una nieve blanca como nieve alemana cubriendo la cúpula del Capitolio, buena para la venta de trineos para que se deslizaran Rampa abajo como chivichanas de muchachos, una nieve nevosa nevera como los refrigeradores chinos lloviznaos que le dieron a la gente cuando cambiaron los rusos impud gastones, una nieve para rellenar los barquillos de helados de la Word, para hacer rasparaspa granizados de todos los sabores, una nevada que caería irremediablemente cuando este planeta que habitamos acelerara su movimiento circular y los días duraran 12 horas, la tierra girando como trompo sin música y el sol de helio que está en el centro del sistema solar apagándose como bombilla incandescente en bajo voltaje y viniera un frío infinito fricandó fricasé fricandel como el frío de los congeladores de papas gigantes y el de los freezers de los paladares y ante el llamado de la madre natura ni la última manada de osos polares cerveceros se podrían quitar de encima el frío de los glaciares y solo las esporas frígidas gélidas friolentas comenzarían a pestañear de frío, a tiritiesporear. Nunca pensé que al final de la película The End, Koniec nos convertiríamos en nada, una nada derretida y fétida como caca de baby, parsimoniosa, cálida, juguetona y esponjosa. Nunca pensé, de verdad, se los juro...

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miércoles, 27 de agosto de 2008

Carteros

Son un invento genuino del Siglo XIX, un oficio que apareció en medio de las guerras y los amores. Los primeros carteros a domicilio fueron poetas frustrados que llevaban las cartas de los enamorados escritas por ellos mismos hasta los remitentes porque los verdaderos amores tenían la pena guardada de no hacerlo, sentían que las amadas les iban a contestar que no lo hicieran o las familias se iban a poner en contra de las relaciones.

Entonces ellos, los amantes, confiaron en los poetas en los que nadie creía, aquellos mismos que fueron tildados de locos irremediables, los de melena complicada, mirada vaga y andar indeciso, por ello les rogaron que escribieran las cartas que nunca pudieron hacer y las llevaran con cualquier pretexto escondidas debajo de las chaquetas de vestir para entregar con manos trémulas a las destinatarias, enlutadas por los requerimientos extremos o simplemente perseguidas por el prurito de familia, los complejos mecanismos de las prohibiciones o el enclaustramiento obligado en conventos o castillos.

Eran sobres de olores, dibujados por artistas de esquina, trabajados en letras de rasgos finos hermosos, una letra practicada cientos de veces para no despertar la sospecha de los padres injustos aquellos que vivían pensando en que los amantes les iban a robar a las hijas y las iban a engañar definitivamente. Se pegaban con laca y se acuñaban como si fueran edictos reales, órdenes militares, secretos de estado o convenios secretos para hacer la guerra o la paz, pero en el fondo el papel único al abrirse solo traía un mensaje que se podía entender por cualquier enamorado: "Te amo".

No solo se utilizaba al cartero para transportar papelería personal de enamorados sino también para entregar cualquier tipo de comunicación, como avisos de cobros, citaciones judiciales, telegramas noticiosos, órdenes de desalojos, convocatoria a eventos, declaratoria de impuestos o documentos diversos. El ciclón de cartas dormía en las oficinas de correos públicos y era seleccionada por manos hábiles para repartir según las direcciones a quienes iba dirigida. El en siglo XIX no se perdía una sola carta. El que entregaba era el hombre más honesto del pueblo, aquel que sabía el valor de cada letra y que dominaba en el tablero de ajedrez de las direcciones todo nombre, apodo, lugar, número de casa o apartamento o simplemente negocio, venduta, casa de crédito, banco, farmacia, tienda de ropa, consulta médica o piquera de taxi. Era un especialista al que la gente agradecía la entrega y estimulaba como si fuera un médico, un abogado o un comerciante.

Pero un siglo más tarde el oficio fue cayendo en el descrédito... se le llegó a considerar el trabajo más indecoroso del mundo y los carteros hicieron de las suyas vaciando cuanta carta cayera en sus mochilas de cuero en el primer tanque de basura que se tropezaban. Por esas mismas razones, el nivel de ansiedad acumulada en remitentes y destinatarios subió increíblemente en la segunda mitad del siglo hasta convertirse no solo en un problema sino en un asunto sin solución. La correspondencia fue abierta, escrutada, rota y robada, fueron leídas y sabidas las confesiones y cuentas a cobrar o pagar, fueron conocidas las confesiones de personas de cualquier edad, fueron violadas las cartas, los paquetes, los regalos, los envíos, las tarjetas postales, las invitaciones para bodas, los avisos de cobro, los telegramas y mensajes hasta que todos protestaron de manera tan violenta que se incendiaron los almacenes que acumulaban la correspondencia y los carteros se vieron en la única ocasión de explicar lo ocurrido: no tenían los uniformes ni el silbato apropiado.

Los gobiernos vistieron y calzaron a mensajeros y carteros, los uniformaron con aquellos trajes grises y gorras especiales, les pusieron silbatos apropiados, mochilas de cueros lo suficientemente voluminosas para entregar no solo correspondencia sino también periódicos y revistas, les proporcionaron listas completas de direcciones particulares y oficinas y el servicio mejoró en algo, pero se siguieron perdiendo los envíos monetarios, los libros agotados, las tarjetas especiales y ya no hubo otra cosa que hacer que esperar...

Yo fui uno de aquellos carteros honestos y eficientes no solo en mi labor dentro de una ciudad increíblemente grande para recorrerla en bicicleta y lo suficientemente pequeña para conocerla a pie, sino también cartero de organismo subiendo y bajando escaleras, recogiendo y entregando envíos sin abrir nunca un sobre para saber qué rayos decía que se pudiera conocer. Un cartero sin silbato pero con la habilidad en las manos, como si estuviera repartiendo cartas de póker sobre tapete verde en cualquier casino de juego de cualquier hotel para turistas. Un oficio maravilloso en el que poco a poco la misma carta te iba graduando cuando llegaba a su destino. Y cuando no llegaba siempre era ocasión para un intercambio de palabras: "Sí señora, si me llega la voy a tener en cuenta".

Pero ese orgullo desapareció como remolino de tormenta en tiempo de ciclones... Las cartas fueron poco a poco sustituidas por correos electrónicos, la paquetería por envíos personales y hoy un cartero es un entregador de periódicos, tarjetas de felicitación y cuentas de teléfonos. La gente huye cuando ve al cartero, porque piensa que algo le va a robar. Y en los puestos de correos hasta los giros en dinero para pueblos del interior ya uno no los envía so pena de que no lleguen aunque esas oficinas dicen que están trabajando para rescatar algo que nunca han tenido: la eficiencia. Lo mejor que uno hace en estos casos es hacerse amigo de un cartero cumplidor, estimularlo como se merece para que siempre lo tenga en cuenta y comprarle a sobreprecio el periódico del día para con eso embullarlo a que le traiga la cuenta de la electricidad, la del teléfono y la del agua. Y que no le dé mucha conversación sobre las noticias o sobre los enfermos porque con todas las dificultades que tiene hoy la cartería y encima de eso que se ponga uno a oir lamentos, no es lo más conveniente... Es otra de las cosas que no tiene solución.

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lunes, 25 de agosto de 2008

La jaula en que vivimos

Nadie sabe cómo la trajeron a casa ni quién la hizo si orfebre o pintor pero estaba allí en medio del comedor colgando de su portajaula como buscando que alguien la meciera atada con un cordel de platino que era como azogue de espejo: se unía y se deshacía. Una jaula de oro parece o plata no es, la típica jaula de encerrar las cotorras y los cateyes, los periquitos quisquillosos, los azulejos y verdones, gorriones y palomas, cernícalos y halcones, tomeguines y zunzunes, aquella jaula enorme hecha para que cumpliera su objetivo: impedir que se fueran los pájaros...

Había tres hileras de barrotes de hierros y enredaderas de cundiamores, la jaula misma, las ventanas y luego la cerca del jardín para que no entraran los ladrones ni pudieran salir las personas decentes. A veces nos parecía que era la única jaula para pájaros que existía pero todos tenían esa jaula en la casa, todos vivíamos pendientes de la amenaza de los ladrones. Una ciudad rellena de jaulas por todos los lados, puertas de hierro, cercas protectoras, en las ventanas y en los balcones, azoteas cubiertas de mallas como si alguien fuera a jugar ping pong allá arriba, cercas para criar cerdos, proteger gallinas, encerrar perros y gatos, hechas sin mucho arte sino más bien pragmáticas, utilitarias. Toda jaula necesita de un candado poderoso con sus llaves por lo que las tiendas desabastecidas no daban servicio de venta de candados, llaveros, cierres... y la gente inventaba cerrojos con cadenas de aceros fundidos, letreros de tránsito arrancados para cubrir las cercas, las
ventanas, los jardines y las azoteas.

A la gente ya no le preocupaba el enrejamiento (mucho calor entre todos no se siente), ni la ventisca (un año de ventisca constante es algo normal) por lo que se subía a las azoteas de los edificios altos para mirar desde allí con los catalejos prestados o robados el centellante espectáculo de las casas enrejadas en horas de la tarde, ver los flashes del sol dando contra las rejas como si las mismas soldaduras dijeran: "Todo bello como Acapulco". La gente se concentraba en los edificios altos y luego se miraba a los ojos diciendo lo mismo: "Estamos enrejados y no podemos salir de aquí". Incluso los mismos ladrones se preguntaban para qué tantas rejas y jaulas si ellos aprovechaban la oscuridad de la noche para entrar en las casas enrejadas y robarse todo menos las jaulas de los pájaros.

Se habían publicado crónicas en los periódicos de provincia alertando sobre el entorno y la belleza de la ciudad, hubo historiadores que dijeron en una convención que aquel enrejamiento era la muestra más palpable de que la libertad estaba enrejada, pero los periodistas por encargo defendían la idea de que lo más importante no era la libertad sino la comida. Otros que lo más importante eran los salarios, la educación, la salud pública, la ropa, el transporte, la vivienda, los teléfonos, la electricidad, el agua, el combustible, el gas para cocinar, las bibliotecas, las frituras de papapán (un queso hecho a partir del pan, insípido, moldeable y aéreo porque siempre terminaba pegado en el cielo de la boca), la reparación de calles, la restauración de las iglesias y muchos otros temas más.

Se sacó a subasta el tema más importante y fueron allí todos los intelectuales para responder cuál era el asunto que más les interesaba y se les pasó un papelito para que lo pusieran escrito y todos sin excepción escribieron lo mismo: el tiempo libre. Y fue tanta la alharaca que las gallinas comenzaron a escapar de sus jaulas, gallinas ponedoras, pensando que habían aprobado la ley contra el enjaulamiento y hubo que meterlas de nuevo en los lugares destinados a la producción y conversar con las gallinas diciendo cosas como estas: "Compañeritas, incluso, etcétera no es posible tanto revuelo". Pero fue realmente difícil convencerlas de que volvieran a las jaulas porque ellas estaban dando un alerta difícil de ser refutado: "Ustedes son los que están más enrejados que nosotras"...

¿De dónde habían sacado los aceros para hacer las rejas? Nadie podía explicar el asunto. ¿Quiénes los habían transportado a las casas desde los talleres clandestinos que trabajaban soldando con electricidad o con acetileno aquellos monstruos deformes propios del medioevo? Economistas y politólogos no encontraron explicación al problema y los facilitadores de la televisión sorprendieron a cada rato a la teleaudiencia con noticias alarmistas como esta: "Se dará una explicación convincente del asunto en próximas emisiones". Y sin embargo nunca se dijo nada ni por ese medio masivo ni por ninguna otra vía. La gente se había acostumbrado a las rejas y a las jaulas para pájaros y hubo quien soltó a los pajaritos de noche para que revolotearan por toda la casa mientras los dueños miraban desnudos las películas nocturnas prohibidas para menores...

Se había creado un cuerpo de vigilancia en el que nadie confiaba porque se nutría de antiguos ladrones o personas en vías de serlo y se había llegado a la conclusión de que el miedo se había apoderado de la mente de la gente, que no salía de sus casas de noche por temor a ser acuchillada, degollada, atacada, robada, maltratada en plena calle para que los ladrones se llevaran una gorra de pelota de los yanquis de New York, unos zapatos "popis" viejos y apestosos, un pitusa raído y nada de dinero. La mejor diversión era en el crepúsculo subir a los edificios altos para ver los flashes del sol cuando rozaban las rejas de las casas del barrio. Y los flasheros decían: "Ya que no podemos ver el flash verde de Varadero cuando choca el sol contra el agua, al menos vemos este cuando choca con las rejas". Y fueron alcanzando adeptos aquellas reuniones, silenciosas, sin alcohol, sin tabaquismo, sin drogas, unos encuentros sanos, cultos, amorosos, sin interferencias de ningún tipo y saludables porque no hay mejor salud que la que le da a la mente del ser humano sentirse dueño de una decisión importante como esa de mirar flashes cinco minutos cuando se va perdiendo el sol detrás de las montañas o viceversa que no es lo mismo pero es igual.

La gente cree en lo que confía. Cuando se pierde la confianza en las cosas, en las obras, cuando uno se da cuenta de que vive en esta cárcel psíquica enrejada y se acostumbra, pierde la confianza en uno mismo y solo le queda el recurso de los flashes silenciosos, como si estuvieran viajando en un barco dirigible por el océano mundial, hubieran escuchado aquella música de arpas tocada por las manos de las vírgenes y se hubieran dado cuenta de que cada uno es el primogénito de la sucesión de las generaciones... un destello breve pero eterno... Así nada más.

Por eso mismo los flasheros inventaron el asunto del nido de pájaros soldando estructuras de metal para colchones de forma tal que semejaran una gran quilla de barco a la deriva, clavaron en la estructura una pértiga flexible y varias argollas que se colgaban nada menos que del fondo de un enorme globo de helio que podía levantar hasta 20 personas a la vez. ¿De dónde habían sacado aquel globo?, se preguntaba la gente común y corriente y los flasheros le respondían: del mismo lugar de donde sacaron los soldadores el acero, el acetileno y el oxígeno, las cajitas soldadoras de corriente 220 y las varillas para soldar: de los almacenes donde todo eso estaba guardado para cuando llegara la guerra.

Y siguieron soldando las estructuras después del crepúsculo, mirando hacia arriba por encima de los cúmulus nimbus, las ventiscas otoñales, las grandes concentraciones ciclónicas nacidas en la inmensidad del cielo siempre acumulando más helio para los viajes con boleto de ida. Los flasheros soldaban encima de los cien edificios altos y en las noches oscuras rellenaban de helio los globos para personas, globos de un solo color como el de la vuelta al mundo en 80 días, el mismo de Matías Pérez, el famoso globo de Cantoya, globos rojos te compraré eres casi una niña y la gente de los edificios se miraba a las caras diciendo "nohaymásná" y seguían inflando los globos y montando a la gente para probar hasta donde podía un globo elevarse hasta el nelblúdipintodiblú...

Hasta que un día soltaron las amarras y al mismo tiempo comenzaron a tomar altura los globos de helio con la gente sentada en las estructuras de colchones y se elevaron perdiéndose en el infinito etcétera incluso, en el primer viaje 100 globos con 20 personas cada uno se fueron de paseo y no regresaron más. Y los que estaban en el malecón vieron los globos viajar y dijeron que eran muñecones de carnaval que como había recursos ahora se había decidido soltar en una apertura diferente parecida a la entrega de tierras de cultivo en las afueras de los pueblos pequeños del interior.

Y volvieron los flasheros a inflar globos nuevos y soldar estructuras de colchones hasta que en un término de 5 años se habían transportado hacia diversas partes del mundo nada menos que 3 millones 456 789 personas en un viaje seguro sin polución, sin los inconvenientes del mar embravecido ni los accidentes terrestres de tan desagradable recordación. Los de estadística calculaban que si se mantenían estos viajes en cuestión de 15 años más se habría transportado el total de la población del país y no habría necesidad de planes económicos, gobiernos elegidos, desarrollo agropecuario, gastadera de electricidad, consumo subsidiado ni nada por el estilo y se resolverían para siempre los problemas relacionados con el abastecimiento a la población, el transporte, la vivienda y el comercio mayorista y minorista, la educación y la cultura, la prensa y el tiempo libre y no quedaría otra cosa sobre la faz de esta tierra que un aire tibio y fresco, un olor a salitre y arrecife de costa y algún que otro barquito de papel nadando por las calles cuando vinieran los grandes aguaceros de la época de los ciclones tropicales... Así mismo.

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sábado, 2 de agosto de 2008

Error al abrir el blog [updated]

Al abrir este blog puede darle error su explorador de Internet (ya he probado con Internet Explorer y con Mozilla).

El error está en el widget de Sitemeter.com (el contador de visitas y estadísticas que yo uso) y en el propio Sitemeter como tal pues ni siquiera su página Web puede abrirse.

Con otros blogs que conozco usan el Sitemeter pasa lo mismo.

¡Gracias, Glazam, por avisarme! Más de una hora después sigue el problema... Esperemos que los implicados solucionen pronto los inconvenientes.


[Update:]
Ya Sitemeter.com explicó las causas del problema...

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viernes, 18 de julio de 2008

Rockcongrí

En estos días tenemos explosión de rock por todos lados. Las catorce provincias y el municipio especial se han puesto de acuerdo y todos de una manera u otra están haciendo algo al respecto sin haberse convocado festival alguno, ni evento teórico acompañante ni convocatoria especial internacional. Mi hijo se ha involucrado de manera tal en un grupo de esa música y ritmo que ya está pensando más en terminos de conciertos que en cosas de su trabajo y eso está bien, mientras no renuncie al salario que le pagan y a la moto que tiene. Una moto aquí vale más que diez CD de cualquier cosa.

El asunto es bien serio porque no se trata de un rock and roll clásico a lo Elvis o desenfadado a lo Beatle sino un rock del patio con sabor a salsa (o a espeguettis italiano que es casi lo mismo), a melao de caña, un rockson o mejor dicho congrírock porque con las limitaciones y diferencias que tenemos con las comidas extranjeras nuestra urdimbre nacional se interpenetra tanto de nuestra propia mezcla que se nos sale la cubanía por cualquier lado cuando ensayamos o actuamos en un idioma que no es el nuestro con un ritmo que tampoco lo es.

La clave de la dificultad es que desde hace 50 años la población cubana se ha desentendido tanto del Inglés como del Ruso como idiomas, todavía no sabe Francés, no quiere aprender Árabe, menos Chino o Hindú y aunque canta cosas como "La vida en rosa" o dice "Ailofyú" o se acuerda de Mao y tiene un barrio chino con verde dragón, taichí y taekuandó, no nos acabamos de entrenar en el sentimiento rockeano. Pero la idiosincracia (Cantinflas habla de "indiosincracia" porque decía que estaba hablando en indio...) del cubano es un poco repetitiva. Téngase en cuenta que la mayor influencia cultural foránea la tiene la pelota que fanatiza a millones de personas en el país y cuyo vocabulario es un 90% en Inglés (out, strike, home run, safe...) pronunciado en Espanglish (ao, estrái, jonrón, quieto...) pero a nadie se le ocurre decir que alguien "custodia el jardín central" sino que tal fulano "está en el "centerfil"...). La palabra que más se usa en el lenguaje cultural de la pelota es "out" y la jugada más preciada el "jonrón"...

Si esta transculturación lingüística ocurriera en la música el rock tendría no solo más adeptos sino muchas más personas que entendieran lo que dicen las canciones. Eso nos sucedió hace 60 años cuando Presley se despedía de alguien diciéndole que "lo vería más tarde, cocodrilo" en el inglés chapurreado de un blanco que cantaba y se movía en la escena como un negro. Como nuestra población es un resultado de un mestizaje casi divino aquí el que no tiene de congo tiene de carabalí y aunque no siempre nos conocemos por el grosor de los labios o lo encrespado del pelo nuestro lenguaje sigue siendo hostil al lenguaje foráneo. Tanto que no nos entra el rock ni el vals, ni la jota ni la cueca... Hemos tratado pero no.

Así sucede también con los nombres... Hay un grupo de "hiphop" que se nombra "Free Holes Negros" y otro parecido pero no de hip "Aceituna sin hueso"... "Los Makumba", "Orishas", "Tate Tranquilo" y otros muchos pero ninguno como "Escarabajo" o "DHL 08". Hace algún tiempo le pusieron por nombre a un grupo "5 U 4" por la marca de un bombillo incandescente... Las cosas están actualmente tan enredadas y hay tanta diversidad de estilos, músicas, ritmos, participantes, cantautores (nunca me ha gustado esa palabrita, tengo que confesarlo), nombres e intérpretes que cuando un grupo nuevo no evaluado sale a escena y se presenta sin nombre la gente dice a toda voz: "Los pelaos". Porque tienen un cerquillo tipo servicio militar general y hasta se parecen por la forma facial de sus quijadas y la mirada inquieta que poseen. Aunque no tengan voz estridente todavía típica del rock, ni sepan que en las tablas los "roqueros" se mueven de determinada manera, estos muchachos arrastran sus instrumentos de tal forma que todo el mundo sabe que lo hacen por primera vez. Para que el grupo pegue y triunfe tiene que tener tres cosas: batería afinada, guitarras eléctricas estridentes y canciones propias fáciles de aprender en español...

Por mucho que ensayen "Lucy in the sky with diamonds" o "Jude..." el auditorio de tembas que asisten a estos conciertos no entiende ni papa, oyen pero siguen pensando en sones, danzones, boleros y canciones con las cuales se enamoraron alguna vez y en las que el estribillo los puso no solo a cantar repetitivamente sino a bailar de una manera a lo cubano: con sal, grasa de cerdo y orégano de mata.

A mí no me crean pero no le veo mucho futuro al rock si no cambiamos las condiciones materiales y espirituales de existencia de estos grupos. Continuarán las películas de habla inglesa subtituladas tanto en los cines como en la tv conquistando teleastas semanales, seguiremos diciendo las frases idiomáticas que sirven de etiqueta para cualquier saludo o conversación breve ("How are you?", "O.K.", "See you" y otras muchas) pero en el fondo la gente sigue "asereando" su diálogo y su música. Estos "escapaos", "volqueteaos", "mortales" o "estelares" hay que decirlos en español del patio... Al que se le ocurra un "vale" como lo dicen los españoles, un "demonios" o "diablos" como lo pronuncian en las novelas brasileñas y no suelte un "ñó" en el mejor de los casos, no tiene vía libre en un teatro más o menos lleno...

Lo otro que no encaja bien son las contorsiones roqueras, con esa música ronca y alta, los intérpretes parecen picados por una avispa rara o por un perro rabioso o inyectados contra el dengue hemorrágico o la vacuna contra la gripe aviar. Ellos
saltan y menean sus melenas hirsutas (los que las tienen) y parece que muerden el aire o le caen a dentelladas a un melón inexistente. Al menos los bailadores de reguettón se lanzan al suelo como nadadores en piscinas olímpicas pero los del rock se retuercen sin soltar la guitarra, no tienen ni un güiro a mano para liberar la energía corporal y la emprenden con el tablado del escenario con tal rudeza que un resbalón mal dado pudiera traerles problemas ortopédicos de por vida.

El asunto es que durante mucho tiempo estuvimos acosados pensando que la epidemia venía de allá bien lejos sin las cosas lindas o buenas también. En el fondo (Einstein era muy conservador y pensaba que el tal "fondo" no existía realmente sino el espacio y el tiempo infinitos, pero ese es otro tema...) arrastramos una costumbre ancestral que no nos podemos quitar de encima: eso que llaman angustia feliz generacional. Aunque nos llama siempre y nos despierta o cautiva el buen combinar de los sonidos y el tiempo cuando la ponemos en rock y comenzamos a pronunciarla en su idioma original entonces nos pasa como a Genaro cuando lo tumbó la mula... ¡Se acabó!

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