lunes, 2 de febrero de 2009

Diez mandamientos

Mucho se ha dicho y se ha escrito acerca de los valores que en épocas de crisis se pierden irremediablemente y en las épocas donde no las hay desaparecen como conejos en un acto de magia, se debilitan como enfermos de patologías incurables, no se encuentran ni en los centros espirituales...

Hay quienes lo justifican todo diciendo que esos principios nunca existieron, mientras algunos ni quieren hablar de eso y otros parece como que nunca los han tenido, ni siquiera saben lo que son. En un momento hablaremos acerca de ellos (de los valores morales) pero hoy, en medio de una globalización de la recesión tal como dicen analistas de izquierda y de derecha, la hambruna para millones de personas que se nos avecina según los especialistas, allí donde se teje el ciclo de dirección empresarial que los teóricos han denominado: planificación, organización, gestión y control (otros han añadido también comunicación...) sería bueno tener en cuenta los mandamientos que todo dirigente o dirigido debiera cumplir a la hora del recuento diario en y fuera de la jornada laboral. Se ha sugerido que tal comportamiento ético es el mejor remedio para paliar la crisis que no es solo financiera o inmobiliaria sino sistémica, energética, moral y ética... Como me lo contaron, aquí les va:

No usarás el celular asignado más de lo que permite la cuota mínima modesta pues el subsidio de ese aparatico debe destinarse para otros menesteres menos gastadores y ostentosos.

No dejarás que tu chofer deje de convertirse en tu mano derecha confiable y austera por dedicarse a la venta ilegal de la tarjeta de la gasolina porque con ello él se desviará de sus objetivos fundamentales y te arrastrará al pecado mortal irremediablemente.

No envidiarás el cuerpo y el alma de tu casada secretaria porque ella también es personal de tu confianza y más vale tenerla eficiente, discreta e intocable que convertirla con esa mirada libidinosa en objeto de placer y acoso sexual indetenible y mezquino. Recuerda siempre que tu propia esposa es a la vez secretaria de tu mejor amigo y...

No usarás en tu provecho la computadora y las bondades modernas que la misma brinda porque ese panel es un instrumento para tu trabajo y no para tu morbosidad, tu incoherente vicio de jugador de cartas o tus correos personales siempre de visita en Internet.

No reclamarás viajes al exterior ni al interior del país en aras de resolver problemas personales y/o familiares ni exigirás que te envíen por delante y por encima de aquellos que más se lo merecen sino que tomarás dicha labor como la más sacrificada y simple del mundo a la par que austera, lo que implica el cese radical del acarreo de regalos familiares y/o personales al regreso de cada uno de ellos.

No aspirarás a sembrarte en el cargo más del tiempo que el mismo requiere y en todo caso siempre pondrás el mérito por encima del salario que recibas y el modesto anónimo afán por el trabajo antes que la prebenda, el nepotismo o el sociolismo y en todo tiempo lucharás contra la compra de juristas venales (jueces, fiscales, abogados defensores, inspectores y otros funcionarios) exigiendo que apliquen la ley y la justicia en cada caso que atiendan.

No aspirarás a subir por la escala de poder sin merecerlo como vulgar arribista o/y oportunista pues "ese néctar no nos podrá nunca embriagar" como está escrito y cuando el momento lo requiera harás tu autocrítica pública diaria poniendo sobre la mesa la renuncia de tu cargo sin temores.

No exigirás vivienda ni ostentosa ni diferenciada del resto de la población que no ocupa cargo alguno si no tienes mérito probado y, si lo tuvieres, rechazarás cualquier fuero y privilegio tomando como premisa "el sagrado cumplimiento anónimo del deber" pagando tu alquiler como cualquier mortal sencillo y humilde.

No lucrarás en tu provecho ni en el de ninguna persona sea o no familiar, amigo, socio, colega, camarada tuyo ya que en el muladar del lucro un mirlo puro no se debe enfangar jamás y nada hay más poderoso en la actuación pública que la virtud.

No dejarás estudio por alcohol, deber por derecho, espíritu por vida material, honor por falsa gloria porque de la misma manera que al convocar al empeño utilizas la figura y el ejemplo mejor de la misma forma cuando traicionas el principio la propia masa que diriges te retirará la confianza y el prestigio.

Y una recomendación final: Llega primero al puesto de trabajo y márchate de él siendo el último en la fila, come de tu salario y de lo que aporte tu trabajo sin aceptar prebendas, regalos, insumos, finanzas o recursos porque si predicamos la monogamia en la vida de familia la peor ofensa que recibimos es la del dedo acusador de los incorruptibles y el mérito mayor es el de darlo todo con fidelidad de apóstol por una obra y un derrotero que los fundadores de la doctrina siempre han predicado y cumplido y, por ende, si de rectitud hablamos los primeros en el sacrificio somos nosotros mismos sabiendo siempre que "la miseria pasa, la deshonra no". Y no duermas tranquilo sino vidente, insomne y firme para que en el mismo sueño vayas matando canallas... y con tu pala de moral al hombro (palear no es paliar, claro) "paliar la crisis que se nos viene encima"... Y ya veremos cuando vuelvan a pasar los próximos cincuenta años si con la pala fuimos capaces de hacer una pirámide de tierra lo suficientemente grande para en el hueco enterrar la crisis o si la crisis no se dejó remediar con nuestro paliativo y fuimos nosotros los que nos enterramos en ese fétido lugar mirando desde su fondo increíble e infinito la belleza de la pirámide y el deslave sistemático y paulatino cuando llueve de su talud... Amén.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Impecable tu viejo.....Hay que darle mayor "visibilidad"..se lo merece
Saludos desde Texas

Nora dijo...

NO a esto o aquello es prohibir.

La honra y buen accionar en nuestras vidas, tienen nuestras responsabilidades y consecuencias.
Ej: Para mì la verdad es primordial, para algunos es decirme: eres demasiado frontal.

No creo en patrones de còmo debe manejarse uno en la vida, tal vez, porque mi mejor guìa, es vivir en mi libertad interior, que yo considero, es la màs importante; darle vuelo en el accionar de cada dìa, mas no las pongo en manos de nadie, pues lo que para mì puede ser acertado, para otros resultar equìvoco.

Saludos a tu viejito, Aguaya. Excelente escrito!

glazam dijo...

Magnífico post.
De los "manda-mientes" de los "dirigentes y dirigidos" podemos hablar infinitamente. Usted muy atinadamente "pone el dedo en la llaga".
Un abrazo.

Incluyendo pero NO limitandose... dijo...

Estoy de acuerdo, hay que darle más visibilidad. sean bien llegados a mi rincón, con una explicación sùper sencilla del decálogo:
target="_blank">Los diez mandamientos originales

Acuarius dijo...

un saludo :)