jueves, 20 de marzo de 2008

La máscara de hierro

En estos días se va dejando atrás el diseño de las rutas de transporte como un plato de espaguettis (solo la pasta, sin queso, ni puré, ni siquiera sal, un enorme plato de fideos gordos regado por toda una provincia) y se va abriendo paso el nuevo diseño al que se le puede nombrar "estrategia de una cuarta dimensión sobre un tablero de ajedrez". Al menos el fluir, el ir y venir, el arrastre, el retorno, el tránsito de los enormes camellos obsoletos y abultados de gente ya no existe casi y en vez de ellos hay guaguas rígidas o articuladas que ni llevan todo lo que le cabe dentro ni van tan vacías para dejar que las novias de los choferes les hagan el cuento desde el primer asiento delantero...

Nuestros cariñosos camellos han pasado a mejor vida o lo van a hacer dentro de poco y sin mucho ruido, se han ido o piensan irse dejando el recuerdo de sus nombres y apodos (películas del sábado, porque en sus barrigas se daba el triángulo perfecto: sexo, violencia y lenguaje de adultos), dromedarios, bestias salvajes, elefantes con motor, rinocerontes sin cerebro y otras. Sexo porque cualquiera era objeto o sujeto del placer erótico dada la coyuntura propicia para lo que muchos llaman el "jamoneo", otros "repello" y, los más, el intento o el abuso católico sexual (un acercamiento al sexo contrario que se le ocurría a cualquiera por sus santos órganos de reproducción). Violencia porque en los pasillos de tan ilustres monstruos se formaban tal cantidad de camancolas, broncas, asaltos de boxeo, forcejeos y pugilatos que más que un medio de transportación de personas, aquello parecía más bien un ring de campeonatos de lucha greco, un tatami de kárate o judo o una competencia de puños a mano limpia típica de los pueblos del interior del oeste norteamericano antes de la expulsión injusta de los indios aborígenes por parte de los carapálidas del ejército confederado de la Unión. Y lenguaje de adultos porque esas palabras divinas que tanto usamos y de las que tanto nos cuidamos de usar en defensa del idioma que nos legaron nuestros conquistadores eran las constantes y apaleadas palabritas que transitaban dentro de aquellos ballenatos rodantes.

Hoy, la familia de los P2 (ya hay quienes dicen que P2 es un nombre muy fino y sofisticado para una ruta de ese tipo, que mejor le pongan "Los Peos") es una familia elegante, pintadita por fuera y por dentro, caballerosa ("pase ud. primero señora, por favor"), amable, displicente, bien educada y puntual (a la escuela hay que llegar puntual, desde el preescolar al sexto, siempre puntual, como todo el mundo sabe) y las caras han cambiado radicalmente su fisonomía... No es lo mismo que un conductor de camello diga a todo volumen sacando la cabeza por una ventanilla sin cristales a una señora que trata de montar por la puerta trasera: "Que acabe de meter el carapacho esa negra culona, caballeros", que en un Yutons moderno articulado un conductor elegante y uniformado con un altavoz pequeño diga semejando al anunciador de una terminal de aeropuerto: "Se ruega a los señores pasajeros no echar papeles en nuestro lustrado piso"... aunque ambos tipos sean la misma persona.

Hay un árbol genealógico de las caras que ahora se muestran en los asientos de los articulados (antes eran los archi culados o culosos) o rígidos que pudieran considerarse dentro de un menú facial nada despreciable. Las caras pálidas que son las del asombro, porque para estas caras lo del transporte no tenía solución hasta el 2020 con buen tiempo y ahora el aire mañanero les despeina el rostro sentados encima de los confortables asientos de "los peos". Si se analiza profundamente la imagen que la gente le está dando a la expresión se comprende fácilmente por qué se ríen los cubanos. Veamos esta: "Aquella vieja carapálida está sentada cómodamente encima de un peo".

Están las caras rojas, los pieles rojas que alimentados convenientemente y polivitaminizados se sientan sobre los "peos" y se les nota la rojidez de los pómulos no tanto por el torbellino sanguíneo que le corre por dentro sino porque algunos "peos" están pintados con esa pintura roja proveniente de China que nos recuerda no tanto a la Gran Muralla gigantesca y serpenteante sino a la Gran Marcha protagonizada por El Gran Timonel, aquel mismo que rompió record histórico de permanencia acuática nadando atléticamente a los 80 años por las aguas energéticas del Yant Zé, rodeado de banderolas rojas y de guardias de igual color con brazaletes rojos con hoces y martillos como queriendo decir a viento en popa y a toda vela aquí marchamos con la guardia en alto, mostrando el sacrificio-conciencia-sacrificio con nuestra hemoglobina roja de la ingestión de carne de caballo sacrificada y más enrojecida. Son caras que se ponen rojizas cuando se mira fijamente el color de los articulados que ahora ruedan por cualquier avenida programada.

Las caras y las cruces, esas de las monedas que se tiran al aire para saber y preguntar cuánto cuestan los ruteros que se trasladan por 5 pesos cubanos desde Santiago de las Vegas hasta la Terminal de Omnibus Nacionales... Cuánto cuestan los Yutons que van desde San Agustín hasta el Parque de la Fraternidad (una besana de tierra en las áreas colindantes del Capitolio que está rellena de árboles y estatuas...) de ida y de vuelta... O el articulado que viene desde Alamar hasta la mismísima Terminal de Trenes... rompiendo el espaguettis clásico por la eficiente estrategia ajedrecística... Se lanza la moneda y si cae cara viene el conductor con su sonrisa a cobrar en esa moneda y si sale cruz también, sin traganíquel, sin talanquera, sin cobrador, uno allí con una moneda indefinida en la mano para pagar algo que no tiene ticket... Se dice que el asunto va a ser perfeccionado vendiendo en los estanquillos la tarjeta plasticada del costo mensual, semestral o anual de la ruta, pero eso es todavía un misterio parecido al de Hemingway...

Las carátulas, que son las caras que ponen los usuarios dentro de esos transportes mirando las cenefas ausentes de letreros u otro tipo de propaganda y publicidad, sin informaciones, aparatos de vídeo, anuncios y consignas, como antes que lo mismo te vendían una Coca que una batería: "Acumuladores Lazo, písalo y arranca"... "Si le gustan gordas y peludas, tohallas Antex, acarician al secar"... "No se la haga usted ni deje que su novia se la haga, compre su ropa hecha en Oscar, Manzana de Gómez, sastres anatómicos y fotométricos" y otras. Ahora hay ausencia de pancartas, logotipos, clips, rapiditos, flashes, fotos, carnada para la venta... Son rígidos y articulados calvos, lampiños, como bolas de billar con un solo anuncio visible: la nuca del chofer y la sonrisa Yutons del conductor-cobrador...

Las caras bellas y maquilladas de las que se sientan en los asientos laterales mostrando sus rodillas aéreas, sus faldas ajustadas, sus medias paralelas, anuncios en vivo a todo color que no necesitan de marketing, engoe, fusta en la nalga del caballo, incitación ni piropo, es solo una muestra de lo que lleva oculto, unas rodillas sin huesos como ciertas aceitunas, brillosas, museables, que invitan a bailar o a caminar, rodillas de catcher y de pesistas que resisten el peso de los años y de los ejercicios, que ahora descansan sobre las piernas y zapatos con el único pecado capaz de ser perdonado: mostrar su ingenuidad transportable... Como hay rodillas bellas en estos Yutons señoras y señores... Y asientos vacíos también.

Las caras feas de los que somos feos por fuera y bellos por dentro, en eso que han llamado el espaguetti de las circunvoluciones del encéfalo. Me he puesto a mirar esas caras (mi cara entre ellas) y realmente ahora comprendo por qué la cara es el espejo del alma... La cara tiene vamos a ver cosas que mostrar como el mentón (que es la parte menos hermosa de la quijada), los labios, la nariz (mira que hay narizones en mi país hermanos míos), los pelos que están dentro, los ojos con todo lo que llevan de arrastre, las cejas ("Qué bonitos ojos tienes, debajos de esas dos cejas..."), la frente que aunque no es parte consustancial de la cara porque está ubicada un poco más arriba de esta es la parte más preocupada y preocupante del rostro por ser entre otras cosas la más arrugada... Las orejas que aunque custodian la cara se mueven haciendo pausas mientras la cara habla, ríe, llora, se preocupa y se ocupa, hace guiños y las orejas están ahí, como el Emperador Austríaco oyendo la interpretación genial de Amadeus Mozart, los pelos de la cabeza (el que los tenga) que aunque no son carótidos están encima cubriendo la almohadilla del chacra superior, el que no se debe tocar, el obbatalá del cabezón que sirve de base para que baile encima de él el arito que nos custodia, el de la felicidad nanotemporal, ese mismo que nos cae detrás para posarse como colibrí cuando por ejemplo damos maíz a las palomas o regalamos guayabas a los muchachos y como colofón de todo, en la cara están los poros, las dendritas y axones que nos transportan la información al cerebro, los vellos o barba (el que los posea) y un tic que siempre tenemos encima que nos descubre cuándo decimos la verdad sin el sombrero puesto o cuando la mentira con el barquito de papel de periódico cubriéndonos la huella más visible del cuerpo: esos ojazos que nos regalaron para servirnos de ellos como semáforos de avenidas...

Dentro de lo que se mueve hoy en la capital cubana están por supuesto las caras y el cuerpo de los transportados, de los llevados, de los sentados y parados, de los que van y vienen, de los que se dejan llevar y de los que conminan a otros a dejarse llevar, aquellos que han depositado la confianza en dos brazos, dos piernas, una cabeza, un tronco y una licencia de conducción y que nadie conoce porque solo se puede identificar en la cobertura trasera de sus orejas de murciélago albino, blanco, mestizo, negro o simplemente epidermis indefinida un empeño en ser algo o alguien: nuestro querido y nunca bien ponderado chofer de guagua.

Dentro de un Yutons se olvida uno de los abismales baches de calle, del calor de gigantes que hace fuera, de los aires de cuaresma en semana santa, de los olores de mar propios de la orilla arrecifada de la bahía y de las necesidades urgentes actuales como es la del consumo de papas en los agromercados de bodega, la necesidad de realizarse pruebas ambulatorias de colesterolemia, la actualización del cambio de direcciones en el carnet de identidad o la participación activa en reuniones de trabajo o comunitarias para buscar solución a problemas con la recogida de desechos sólidos, los precios abultados de ciertos productos agrícolas, la incertidumbre y nerviosismo de cierto segmento de mercado cautivo ante la probabilidad de cambio de moneda, el aumento de salarios a personal empleado con calificación técnica suficiente y un historial envidiable o la estrategia de desarrollo de estudios y personal dedicado a la atención geriátrica ante el avatar de conversión social masiva a edades seniles. Sentados cómodamente mirando el paisaje que pasa y los postes de electricidad que solos regresan, nadie medita sino disfruta, nadie se nota preocupado sino placentero por aquello que gustaba repetir Saint Simón: "No se piensa lo mismo viviendo en una cabaña que en un palacio".

Las caras pueden preguntarse también muchas cosas, a veces es aconsejable mirar, oir y callar que hacer un comentario pueril sin una base sólida. Nosotros los sociólogos espontáneos, esos que nos hemos graduado en la Universidad del Sentido Común ahora estamos en nuestra fase científica de observar y analizar. No nos hemos querido aventurar más allá de Alberro, allá por la Autopista del Mediodía, no hemos querido salir todavía a escarbar en las rutas intermunicipales de Habana campo, no nos hemos decidido a navegar en los aviones recién comprados de un confín a otro confín de este archi piélago sencillo, fértil, cálido y tropical, todavía no es tiempo de constatar cuánto van a durar los nuevos "peos"... no hemos optado por clasificarlos, mejor decir ponerlos sobre cubierta para fregarlos con detergente de barcos. Al menos aquella parte mayoritaria de la población que vive en esta capital estancada de nuestro subdesarrollado país, que ahora va saliendo de su sueño inquieto lentamente, sin apuros, como las comunicaciones de la empresa telefónica, tiene una opción que si la cuida y la mantiene, le puede servir, pero si esa misma población deja que alguien la maltrate, rompan sus calobares parabrisas, pinten y dañen sus asientos o sus espejos visuales, si esa minoría indisciplinada apedrea estos transportes que ahora y siempre hemos necesitado, entonces no nos salvará ni el mismísimo médico chino, no vendrá en nuestra ayuda el dragón de larga trenza y mirada dura y esquiva sino que probablemente caigamos en una tembladera de escoria blanda y fétida de la cual no vamos a salir nunca... o saldremos poniendo cara de ese orificio que todo el mundo vivo superior tiene al final de la última vertebra de la columna vertebral: una cara de espanto sórdida flácida áspera súbita clásica mórbida, la misma cara que ponía Juan Angulo cuando se metía a bañarse en el mar.

12 comentarios:

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

¿Es verdad eso de que los yuton, no se les puede abrir las ventanas? Y la otra pregunta que me hacia -mientras disfrutaba del post recorriendo los eventos bronco-tropicales que parcialmente desaparecen con el hacinamiento del camel- es, ¿qué bola con la con las bicicletas... también se van las forever del aire en esta corrida? Eso del chofe con el micrófono en la mano dirigiéndose –cortésmente- a la población, me parece un cuento de la naturaleza Andrómeda... en cuanto le suenen la campana y en el diezmero se le suban un burujón de niches con alto voltaje y conflictividad, entonces... por ese mismo altoparlante, tu vera’ las cosas que se van a oír ... ;)

saludos compadre, tony.

Yo soy Medea dijo...

Aguaya y papa de Aguaya, mira que me he reido... oye James Joyce debe estar palido de envidia ante semejante monologo... que manera de gozar con esos flashbacks al pasado del marketting cubano y esas introspecciones a los pasajeros... a la verdad que el viejo escribe requetebien!!!

Al Godar dijo...

Muy bueno. Es un documental.
Me ha recordado que cuando era niño, solía cantar un fragmento de aquella canción como :
"Que bonitos ojos tienes,
debajo de las orejas
Malagueña escandalosa!"

Saludos,
Al Godar

Aguaya Berlín dijo...

Tony, Mede, Al, gracias por la visita!!

Así es cómo es: yo copio los comments en un mensaje que le mando al viejo por email + mi hermano lo recibe en su cuenta y lo lleva para la casa + mi viejo los lee, responde, y guarda en disquete + mi hermano se lo lleva a la mañana siguiente para el trabajo + "OJO" + me los manda a mí de regreso, también en un email.

"OJO" puede estar vacío pero pudiera ser algo como:

"el disquete no sirve y no puede copiar lo que escribió mi papá en la computadora del trabajo + se lo tiene que llevar de nuevo para la casa al final del día"

o

"el disquete no sirvió + llama por teléfono al viejo y avísale + quizá él pueda darse un brinquito por el trabajo y traer otro disquete más"

o

"mi hermano trabaja a veces en la calle y no regresa al trabajo sino hasta el otro día"

o

etc., etc., etc.,

Ustedes saben cómo es eso por allá en el subrealismo tropical...

:)

Saludos desde Berlín

Aguaya Berlín dijo...

Aquí va la primera respuesta. Supongo que las otras dos estén para el lunes, pues las mandé hoy viernes temprano a mi hermano...


Para Tony mis saludos... Lo de esas guaguas nuevas es todo un misterio, porque tanto puertas como ventanas tienen un soporte idiomático y como la gente aquí no sabe chino (están tanto chinos como cubanos estudiando español y chino, ayer por ejemplo se graduaron 200 chinos de español, chinos de china que estudiaron español)... tal vez por eso no sepan accionar el mecanismo. El chino es muy complejo, como se sabe desde la dinastía Kuang a los niños les ponen los nombres lanzando un caldero de latón al suelo y tal como sea el ruido que hace así se llama el bebé... Digamos Tang, Cuing, Mang, Chenrrín... Eso te lo digo de buena fuente porque así le ponían el nombre a los chinos de mi pueblo: Cecilio Kuang y Rafael Tank Queng, Eloy Kang, Luis Ping Gong... Eso es muy complejo porque son garabatos que se escriben verticalmente. Una casita, un arbolito, el sol, unas lomitas, el caminito y las flores pudieran decir que uno meta el dedo en el botón rojo de la derecha para que se abran las portezuelas de colocar las maletas, pero parece que la gente no sabe el idioma y luego dicen que las guaguas vienen hermeticamente cerradas.

Como ha observado Mr. Tony el cambio de un camel por un Yutong es también complejo, al menos se ha desentumecido algo el transporte, pero las bici merecen una crónica aparte... Yo se la voy a escribir y a dedicar especialmente... Parece que existen ciertas ideas novedosas para su uso que están abriéndose paso: poner cascos en la cabeza de los bicicleteros, chapa trasera, luces adicionales, protectores de catchers en las piernas y guantillas en los brazos y manos, en fin, todo un sistema de protección que vendría unido a rutas laterales solo para bicis como en Berlín, puntos de reabastecimiento de agua y meriendas para el endemoniado esfuerzo, pero estos son planes... ya escribiré sobre qué es un plan y qué no lo es... y finalmente, dear Tony toda crónica no es una meta sino un punto de partida como decía Kuchilán (Mario Kuchilán del Sol, un periodista famoso que escribía en Bohemia) y están hechas de tal manera como ciertas películas que llevan una aclaración inicial: "Esta es una crónica de ficción. Cualquier parecido con ciertos aspectos de la realidad es pura coincidencia"... Lo que a mí me pareció extraño cuando la volví a leer hoy es que el mismo tipo que le gritó a la negra culona que se quería meter por la puerta trasera sea el caballero que con micrófono en mano salude al público como si estuviera despidiendo a una tripulación completa en la escalerilla de salida... No me quedó más remedio que decir como Shakespeare: "Tom is a boy and Mary is a girl...Keeps me pumped!" (Esto lo escribió William en su célebre tragedia "United Feature Syndicate, Inc.") pero desgraciadamente esa edición ya está totalmente agotada y solo se encuentra raras veces en la Plaza de Armas frente al Templete en la ya conocida Habana Vieja, y si queremos ir allá tenemos que trepar necesariamente en uno de esos cómodos, amables, ventilados y nuevos ómnibus chinos sin traductor que han inaugurado la estrategia monoclonal del tablero de ajedrez en que se ha convertido la ruta del transporte... Thanks baby for the fire!... Al menos
alguien me lee!

Aguaya Berlín dijo...

Medea, Ud. ha dado en el clavo, lo mejor de las crónicas son los agujeros negros que llevan dentro del coco los personajes, con ellos dando vueltas como ciclón sin agua uno se traga no solo las estrellas, sino los planetas, los soles y los aerosoles, pero lo más lindo nadie lo ha escrito todavía. Y si Ud. me compara con ese irlandés genial que es Joyce es un orgullo, gracias, cualquiera se vuelve Ulises o se convierte en un retrato de un artista adolescente o le da por hacer cualquier monólogo interior y por ese camino mire, la invito a seguir, uno puede diferenciar al hombre de los animales por muchas cosas pero si una dama digna y bella como Ud. lo eleva y lo compara a uno con un escritor reconocido y paradigmático como James entonces yo la admiro más a Ud. y le prometo que en cualquier momento le hago una crónica especial, con ajo, cebollitas picadas, papitas fritas, panecito tostado para que Ud. no se olvide nunca de mí y le digo como dicen que dijo una vez Joyce: "Se me hace un nudo en la garganta cuando me dicen que he escrito algo que sirve como esos besitos patí mami"...Jájájá!!!

Aguaya Berlín dijo...

Este de antes fue el que me mandó mi papá como respuesta al de Medea... y el que sigue es para Al Godar, que mi papá cree todavía que vive en el Medio Oriente, por el nombre, :)
Ya le dije que es tan cubano como él...

Aguaya Berlín dijo...

Para Al Godar:

Queridísimo jeque: yo también cantaba cosas como esas pero hace tantos miles de años que se me han olvidado casi completamente. Lo mejor de la música mexicana son los guapangos y las rancheras, por eso cuando algo suena a eso yo me duermo de envidia, hay que tener en cuenta que Agustín Lara cantando bajito y acompañándose al piano enamoró y fue correspondido por la Doña María Bonita y mira que ha pasado el tiempo y la gente se pregunta todavía: qué genio el de aquel feo que pudo embobecer a María Félix... Así que ándele manito, órele y sígale que ahí vamos, en la nave al garete con María encima por supuesto.

Al Godar dijo...

Es increible como se las arregla el hombre para mantenerse en comunicación!
Es admirable ese espiritu de lucha. Cuanto trabajo para mantener un blog.
Y tanta gente que pudiera escribir y no lo hace por vagancia.
Saludos para los dos,
Al Godar

Yo soy Medea dijo...

Pues si que el papa de Aguaya no es solo buen escritor, humorista y mas, si hasta me anuncia que me va a hacer un plato con cebollitas y pan tostado. Pues le tomo la palabra, sennor papa de Aguaya... ya le avisare... espero que sea pronto, pero aun no se.

GeNeRaCiOn AsErE dijo...

Oye, como he vacilado esto. Yo creo que debíamos hacer el viernes un re-lanzamiento de a empujar el almendrón. Este blog es una pastilla contra el stress y un restaurador de la memoria. Es que las crónicas fresquitas que aquí se postean, valen su peso en oro y le hacen a uno ponerse en talla tan rápido como dos mas dos es triquitiqui. Cuando leo estas historias, ya antes de la mitad me empiezo a poner contento y al final me doy cuenta que es porque aquello allá, es lo mío y aunque crea firmemente que YO JUAN PIRINDINGO soy ciudadano del mundo , a la vez sé muy bien que después de mi barrio y de mi gente no hay mas na’.
Que uno puede cambiar de ambiente y aunque la vida te de muchas vueltas lo que es tuyo de verdad, al final siempre prevalece. Un abrazo compadre.
Tony.

Aguaya Berlín dijo...

Para Medea, Al Godar y Tony:

Yo no hago nada, solo los miro o me los imagino y empiezo a recoger hojitas en el jardín. Ya les tengo un cariño como si los hubiera criado y servir de algo me engrandece, flaco por fuera y grande por dentro, así son ustedes... gracias por las palabras, siempre me acuerdo de unos yemenitas alumnos míos que no tenían palabras para decir que el lenguaje "es la envoltura material del pensamiento" y me decían: "la lengua es el forro de la idea", que es lo mismo pero no es igual...Já!! y cuando llega la tarde ("estos amaneceres son aquí apacibles...") y me traen el correo (algún día estableceremos un chateo cuando instalen a Mrs. Internet) lo primero que miro es si dice algo de mis nietos, claro y luego si cuentan algo de mi hija, bien?, y luego si dice algo de Picasso (el esposo de mi hija), si dice algo de mis amigos que siempre me escriben y que no saben que tenemos un blog, también chequeo las noticias que me envían desde España, unos amigos que me invitaron allá el año pasado, veo otros chismes de diversas partes del mundo y luego, si me queda tiempo y no me he aburrido de leer las cosas más interesantes, me leo los párrafos que mandan ustedes... pero claro, siempre al final, sin darles mucha importancia, como el que no quiere las cosas... nada que si no los leo no pasa nada..." Jájájájájá!!!!!. Ay Medeíta de mi vida, Tony el Caballo de Atila, Al Godar el Terrible?, si ustedes supieran que en esto que les escribo hay párrafos hechos con el sombrero puesto como Chaflán (Argelio García...) y otros con el sombrero en la mano... Espero que lectores ávidos y sensibles como ustedes sepan cuándo es de una manera y cuándo de otra... Y yo aquí, mirando cómo se escapan las lagartijas del pico torturante del totí y como llegan esas bellezas de redacción que ustedes me escriben... No, si yo les dijera!!!!!. Maz vecito Phipo!!!. O si prefieren se los digo en árabe: Saicarg.