domingo, 24 de febrero de 2008

Vendemos donaciones...

Ya se nos está acabando la semana... y me da por pensar que estamos convirtiéndonos en unos comerciantes de excelencia porque hoy vendimos un pitusa viejo en 3 CUC y una bisutería para adorno de mujeres en 4 CUC... Nos quedan algunas cositas que Lázaro se llevó (dice que las vendió todas) y otras que van a salir la semana que viene, pero las botas de Soto nadie las quiere, cosa rara porque aquí somos todavía un país agrícola y sin embargo la gente no le mete el brazo a las botas de moda puntiagudas como esas y además negras... Lo mejor que tienen estas ventas es que los artículos que ofertamos nos los han regalado, son donaciones que nos han hecho (nosotros vivimos de donaciones) y que no nos sirven, como ese pitusa del año de la corneta que no me entra por mi barriga de viejo y que tenemos que vender porque nadie lo quiere gratis ya que vinculan el obsequio a un regalo de alguien que le dio la patada a la lata y se fue a comprar y vender al mundo de los felices muertos. La gente no quiere usar ropa que supone de personas fallecidas digamos ponerse un traje nuevo de paquete de uno que murió ayer, qué va, con ese traje nadie se quiere casar.

Vendemos nuestros valores de uso regalados, nuestras entrañables donaciones porque si no lo hacemos nos tendríamos que dedicar a almacenarlas, llenar los closets de donaciones etiquetadas por años y especialidad, tipo y carácter y no sería útil hacer eso porque el tiempo (ese ladrón que siempre la ley deja impune, como decía Bonaparte) no nos alcanzaría para tal ni los nichos tampoco... En ocasiones decidimos echarlo todo a la basura (lo que pensamos no sirve) y guardar en un escondite del cerebro la imagen de la cosa, pero esta es una operación muy delicada: se nos puede olvidar el origen y el nombre de la persona que nos hizo la donación y eso nadie se lo perdona. El cerebro humano es una computadora tremenda pero a veces se le bloquea el disco duro o se le dañan las conexiones...

Por eso cuando nos entra algún dinerito de la venta de una donación amorosa los ojos se nos llenan de agua destilada con sal, sentimos que los billetes o el menudo que gotea en nuestra caja contadora custodiada por el Lord Canciller Tomasito Moro ha brotado como manantial de agua termal no de la oferta y la demanda en el mercado presuroso en el que se enfrentan los propietarios privados (unos ofertando su valor de uso y otros adquiriéndolo por su valor), sino de un mercado inexistente en cualquier otro lugar del mundo, el mercado en que uno entrega amor recibido de otro y recibe dinero contante y sonante adquirido bien o mal según el caso... pero dinero, mercancía, dinero...

Nos habían dado unas riñoneras para regalarlas a personas que las necesitaran como nosotros pero en esta casa se repele ese tipo de entrañable pacotilla no por provenir de algún lugar lóbrego o ilegal sino porque con los recursos con que contamos no poseemos cosas que meter dentro de sus compartimentos estancos, como lo hacen los boteros, los tarimeros de agromercado, los vendedores de aromatizantes caseros, los merolicos de bajo y alto mundo, los mercachifles, venduteros, pregoneros, parqueadores, taxistas, arregladores de cualquier cosa, panaderos ambulantes o cualquier oficio sensato, útil, provechoso pulcro o no... las llevaríamos orgullosos colgadas de la cintura pero sin utilizarlas para nada, ostentando que las tenemos pero sin usarlas.

No nos imaginamos a mi mujer con su riñonera en la calle sacando monedas para pagar un picadillo de pavo para que coman las perras por raciones pequeñas o cambiar un CUC por un sobre de detergente y sacar el metálico de la riñonera para una transacción sencilla, modesta, mínima, que incluso no llevamos en la cuenta de los gastos mensuales... O a mi nuera con su flamante riñonera vociferando en una plaza cualquiera: "Coge tu pizza aquí, vamo"!!! (sin ese al final) y tener guardadas varias de ese tipo no tendría sentido tampoco y sería carnada apetitosa para las cucarachas y ratones, murciélagos hambrientos y lagartijas anémicas que harían probablemente nido dentro y nos sorprenderían cualquier primavera con un enjambre de descendientes glotones que saldrían al exterior a pedir su cuota de alimento, merienda, desayuno y almuerzo con el derecho propio de una primogenitura como los huevos de comején.

Ni tendría sentido tampoco acumular ropa vieja para engordar los estómagos de insectos de todo tipo o ser utilizada para la limpieza de las piezas del carro, el pulido de pisos o alguna exposición itinerante de ropa usada del siglo pasado por personas necesitadas y de bajos ingresos... Tampoco la quiere nadie regalada porque la asocian a limpiezas de santería, hurto indebido, infecciones, malencias o enfermedades desconocidas y las van a aceptar por pena pero las llevarían inmediatamente al crematorio o directamente a los tanques de basura para ser objeto de interés de los buscadores de tesoros, buzos de basureros, menesterosos y limosneros que las romperían aún más, las deshilacharían y se mostrarían con ellas puestas, sucias a más no poder en los pasillos de iglesias o en calles destinadas al almacenaje de escombros (los actuales llamados desechos sólidos no reciclables) y atentarían contra el medio ambiente, incrementarían la polución y crearían el caos en el hornato público, en el hábitat, el status quo y otras menudencias parecidas...

También nos han donado una profusión de collares, aretones de viejas, blusas fuera de moda, zapatones que no se usan, botas puntiagudas de domadores de leones de circo, toreros, montadores de motos todoterreno, amazonas de pueblos de campo, jinetes de rodeo anticuados, bicicleteros, campesinos cultivadores de maní, soldados rusos de batallones participantes en las dos guerras mundiales que nadie quiere porque a nadie se le ocurriría salir a la calle un domingo por la tarde con una de esas muestras y que le dijeran a todo grito: "Patéate el culo con esa bota rusa muchachón!!!". Así que decidimos vender ese tipo de donaciones, junto con los relojes que tienen marcas famosas y todo el mundo sabe que son fantasías y reproducciones baratas, algunos con solamente dos números (el 6 y el 12) pintados en la esfera que tienden a confundir los horarios, no dicen nada de minutos ni segundos y aunque se sabe que esas marcas falsas las usan artistas de renombre como B. Pitt la gente no se las pone porque los jóvenes de aquí no saben ni usar relojes para ver la hora y nunca los han tenido y ahora con solo dos números podrían decir que tal hora es a las seis de la mañana o de la tarde o a las doce del día o medianoche...

De ahí que hemos acopiado condones, gorras, líquido para eliminar termitas, lapiceros sin repuesto, fosforeras viejas, tenis sin marca, disquettes de computadoras cacharrosas, banderas, pegamento, perfumes baratos, jaboncitos de hotel, pañuelitos de viejas, tarjetas postales atrasadas, globos de cumpleaños (si uno le regala un globo de esos inflado la gente no lo quiere porque dice que fueron inflados por algún enfermo pulmonar) que deben ser vendidos sin inflar y cubiertos de talco para que no levanten sospechas, corbatas, camisas bacteriosas y usadas, bastones, sombreros, ropa en fin reciclada, mierda envuelta o no, que nos donan los que vienen a visitar nuestro zoo vivo creyendo que nosotros las vamos a usar y lo que hacen es retratarnos con esos bultos en la mano, como a los osos del zoo de animales a los cuales lanzan panes y gaceñigas sin pasas pensando que los plantígrados comen de ese tipo de cosas y lo que hacen esos animalitos enjaulados es dejarlas en el suelo para que se las coman los empleados que vienen por la noche a limpiar sus aposentos... o los limosneros recogedores de charrancha que tienen ese oficio como empleo fijo. Y nosotros agradecidos... pensando siempre en que sigan mandando.

Sin ánimos de lucro, hemos puesto una venduta en cualquier esquina previendo que no íbamos a tener éxito y sin embargo en breve tiempo se han formado allí colas inmensas para raspar, arañar, escarbar en el pulguero improvisado las cosas que la gente necesita y que no se muestran en ningún plan tareco habitual (nuestros planes tarecos son en realidad intercambios de regalos, uno lleva lo que no le sirve y se lleva lo que le sirve a uno) y hemos podido comprobar que la caja contadora suena, que nos trae el pan metálico de cada día sin excusas ni pretextos, un dinerito amistoso, fruto del cambio y trueque bondadoso, sin dolo, ingenuo, cándido, sin lucro, de una donación que se nos entrega con amor y un dinero que se recibe con más amor todavía... Y lo más importante de todo: una transacción risueña, ágil, sin publicidad ni aguaje, casi mímica, como la oferta que hacen los obreros de telefonía cuando intercambian el pan con jamonada y el refresco de cola que destina la empresa para su merienda por el peso convertible generoso y limpio, un trueque de donación gratuita por dinero legal que los deja con el estómago vacío y el bolsillo relleno, ese mismo que le sirve para comprar mañana en la shop el aceite para freír el
pescado jurel de la carnicería que necesita.

!Coge tu donación aquí, vamo!!!! (sin la letra "ese"...). !Se aceptan trueques!!! Un pitusa por un litro de aceite de girasol y 5 paquetes de galleticas de fresa con chocolate!!! Vayá, llévate tu aretón!!! Calandraca patucabeza vamo!!! Con el juego y la jarana ya metimos en la caja de Moro la caballerosa y educada cifra de 20 CUC que ha salido del cachumbambé del dinero por la donación y no hemos perdido la moral. No la hemos perdido por aquello que el propio Marx decía: "La moral no puede ser nunca superior a la estructura económica que la condiciona". Y no hacemos nada con enorgullecernos de tener un almacén de riñoneras usadas y de botas de policías europeos guardadas y al mismo tiempo esa debilidad extraña en el estómago que nos aparece a media noche y nos inyecta el sonambulismo... Al menos hambre en las tripas no tendremos la semana que viene.

Y cuando hacemos el trueque nos hemos puesto a pensar desde luego que la donación que no ponemos en venta es aquella que no se puede vender, digamos un abrazo o un beso que nos mandan los amigos o nos los dan cuando llegan por aquí... Imagínense ustedes vender un abrazo o un pellizco de niño, cambiar un besito de nieto por digamos 1 CUC. Hemos tratado pero esa donación se nos escapa, se nos volatiliza. En realidad no es una donación sino la entrega de un cariño y cuando eso ocurre ya nadie piensa ponerlo en el mostrador del trueque. Coge tu cariño aquí, vamo!!!! Llévate tu beso envuelto, ya!!!!

Un refresco de latica y un pan con mortadella se puede ofertar en una esquina poniendo énfasis en la mirada y escondiendo el producto detrás de una nalga, como hacen los de la telefónica, pero cuando se trata de un cariño en qué lugar lo vamos a esconder? Y si lo vendemos con qué cariño nos quedamos? Aquí se está vendiendo hasta la sangre, hasta la caca (uno que la vendió para que le hicieran un análisis y poder ayudar al otro a trabajar en el turismo) de personas desparasitadas. Pero hasta a los más vendedores no se les ha ocurrido nunca vender cariño. Ambientador sí, pero cariño no. Señores, sería el colmo!!! Los pocos y preciosos valores que habíamos heredado no se nos pueden escapar así de pronto. Para venderlos tendríamos que envasarlos y eso cuesta mucho.

Aunque pensándolo bien si todos nos dedicáramos a vender cariño sería tan millonaria la oferta que el propio cariño no tendría valor y tendríamos que regalarlo y si lo vendiéramos así, regalado, pudiera alguien decir que lo poseíamos y si todos tuviéramos cariño poseído nadie nos lo compraría, ni necesitáramos comprarlo, así sí, nos darían cariño por cariño en uno u otro caso de compra venta y todos felices, como los negritos ñatos de narices o las infelices codornices que son institutrices pero no meretrices... Debiéramos impulsarnos un día, llenar los pulmones de aire (como los chicharrones de viento) y ponernos a gritar todos a una en calles y avenidas, azoteas y cloacas: Coge tu cariño aquí, vamo!!! Al mismo tiempo, a cualquier hora, para ver qué nos dan a cambio, qué nos regalan y qué aceptamos, porque si vendemos un buen cariño gordo, suculento y portentoso, masivo, estaríamos en condiciones de exigir uno igual...

Yo quisiera para ese entonces regalarle a la primera muchacha linda como mi nieta que pasara por mi jardín un cariño sabroso y grande del bueno y que ella me devolviera lo mismo u otro cariño parecido... Ay mi madre!!! Dejaría esta tarima de hoy, este trueque de donaciones por dinero a un lado y me pondría a bailar el bar sobre las olas, nadando en el manubrio azúr... o a tocar la varsovia húngara del brindis en la sala en el mar de los patinadores de lágrima cristi, esa música plástica buena, de lo mejor que se ha hecho en el mundo... de la Uneac. Comprando y vendiendo cariño sin dinero como merolicos de esquina, desnudos pero encariñados mejor que mejor, sin jabas para meterlo ni caja para contarlo sencillamente entongado como caña para central, diario, fértil, humilde, inteligente, un cariño cariñoso que se nos quede debajo de la piel y salga fuera cuando menos uno lo piense...

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Hace rato no ponia un comentario pues el tiempo a veces nos esclaviza. Pero la verdad que el viejo esta afilado. Mi viaje a La Habana esta medio pospuesto, pero queda firme el abrazo y el sombrero tejano, a ver que hace el viejo con el. Caben tantas flores en un sombrero....
Saludos desde Texas
Julio

Aguaya Berlín dijo...

Julio, enseguida le paso al viejo tu comentario. Creo que se le olvidó escribir algo en esta crónica, y se trata de las cosas que guarda por el valor emocional que tienen. De esas tiene un montón que atesora con carin~o. Tu sombrero tejano seguro comparte ese rincón, o lo tendrá siempre a mano lleno de flores para regalar a las nin~as, jovencitas y sen~oras que saluden al pasar.
Saluditos desde Berlín,
AB

Anónimo dijo...

Aguaya:
Ok...Ya se lo llevare...Hablando de eso ahora me recuerdo de algo...Encima de mi cama en La Habana hay un espejo. Quedo ahi. Aun recuerdo cuando llegue a la Isla, despues de 4-5 años y mi vieja habia dejado en el espejo la ultima nota que le deje escrita en el. Fue realmente impactante pues a sus efectos sicologicos yo habia muerto. No sabes como me temblaron las piernas al saber lo que la lejania habia hecho en la Psiquis de la vieja...En fin, nosotros los "gusanos" y nuestras historias...

Aguaya Berlín dijo...

Un espejo en el techo! hace an~os esa idea me dió vueltas en la cabeza pero no conseguí uno...

oyeeee, increíble!! y con qué habías escrito la nota? con un creyón de labios de ella? como en las películas?

Yo me emocioné mucho cuando vi a mi mamá después de 3 an~os (vino a visitarme a Berlín). Y eso que fueron sólo 3, imagínate los que llevan muchos más sin ver a la familia... A mi hermano, sin embargo, hace 5 que no lo veo, y estoy loca por verlo...

Anónimo dijo...

Este español que me traiciona...Muchacha, NI LOCO ponia yo un espejo en el techo en La Habana (tenia vecinos arriba..y les gustaba BAILAR en el cuarto) Quise decir DETRAS de la cama, o sea encima de la cabecera..No, no era una nota de despedida (ese Che que llevamos dentro) sino algo sin importancia, tipo: " Mami, se me olvido apagar el motor, por eso se quemo" o algo asi. Y la escribia con plumon negro..era para LA VIEJA, no para LA JEVA (esa se iba conmigo..pero eso es otra Historia..que si te la cuento te caes pa'tras (dame un mail)...jejejejeje
Saludos desde TX
Julio

Aguaya Berlín dijo...

aguayaberlin at yahoo.com

Aguaya Berlín dijo...

(del viejo)

A Julio un saludo, como tiene nombre de mes si viene en el del mismo que traiga mejor un buen sombrerón mexicano (Texas era originalmente de ese otro país) y con ese sombrero nos taparemos el sol radiante de los calores nuestros de todos los
días... Así todo el mundo se dará cuenta de que hay gente extraña paseando por aquí... Si me manda una foto de presentación lo conoceré mejor y si tiene el
sombrero puesto que al menos se le vean los ojos... Chaflán decía la verdad cuando se quitaba el sombrero y la mentira cuando se lo ponía... igual que yo, lo que nunca me acuerdo de cuándo lo tengo puesto y cuando no... Un saludo Julio y también para
Agosto y Junio y todos los hermanos meses restantes también de parte mía!

Anónimo dijo...

Un Abarzo lo mismo para ti. es interesante el tema de la Historia de Texas y si un dia voy por El Alamo traere un poco de material pues parece que la Historia es un poquitin diferente...Resulta que Texas ERA un estado independiente de Mexico..y de los USA tambien, que cuando aquello NO existian (pero dejame averiguar mas, que esto de estar aqui te AGUZA la ignorancia del mundo exterior..dificil de explicar, pero la facilidad vital te embota..asi es..increible pero si)
Bueno, a donde vamos....SEGUN PARECE Y CONTADO POR LOS AMERICANOS....Los mexicanos se metieron y arrasaron con un cuartelito que tenian en El Alamo (alreves de los niños heroes de Chapultepec) y de ahi Los Texanos le pidieron la ayuda "desinteresada" a los Americanos y ellos (no..no seas malpensado..aun NO habia necesidad del petroleo..eso fue 5 años despues) entraron y los "ayudaron" a sacar a los Mexicanos....Fin de la Historia (hasta nuevo aviso y mas informacion)...Dejame ver que sombrero llevo (siempre hay que pesarlo antes..por aquello de las libras de mas)...
Un saludo y nos vemos en La Ward (aun existe? y los "pies" con helado despues de jugar pelota en la ciudad deportiva y cruzar por la cerca rota???

Aguaya Berlín dijo...

Julio, mi viejo se cogió la función pa' él solo y te dedicó un post...
(el 4 de Marzo)