lunes, 4 de febrero de 2008

Y dale con los árabes... de Arabia

(Esto lo escribió mi papá el 31 de mayo del 2007)

En los jardines expuestos en el Museo se pueden observar médicos judíos y musulmanes que estudian y utilizan los aceites, la tintorería, los perfumes, las flores, las piedras y los masajes para curar, desinfectar, anestesiar y narcotizar a los pacientes. Para hacer más preciso el lenguaje utilizan palabras exactas y estas se trasladan al hablar hispánico... Hay muchas, pero he tomado algunas solamente para inventar un discurso hipocrático supuestamente hecho por un virtuoso de aquellos tiempos... judío digamos.

En el álgebra, el algoritmo es importante, como la cifra y el cero. Tendréis que ponerlo en un almanaque, para estudiar el cosmos con el astrolabio. Si queréis poder usar una azafea (lámina), trazar un azimut o mirar al cenit no mucho rato. Pero no vayáis al alambique, que es un recipiente de otro quilate. Mejor tomar un quintal o un celemín. No peséis en arrobas el vino sino en alquez y con una fanega, trasladen el alquitrán y el alcohol a la dársena. Es mejor atarazana el arsenal para llevarlo a la arfinda o a los alfaques. En esta alcira o albufera mejor decir, hay una alfarfa rara y curiosa y en nuestra casa no hay aljibe sino alcubillas, pero el albañal siempre lleva a la alcantarilla. Quisiéramos tener una alfauara mejor que un atañor y que un baden. Los alfareros, albañiles deben poner los azulejos, alicateados en el almocabar, o en la garrafa. Jarras tenemos para hervir el agua, mientras jugamos ajedrez y damos jaque con el alfil...

Allí me detuve como orientado hacia La Meca, en el culto al calendario lunar... cirugía, farmacia, matemática, astronomía y agronomía en un mundo culto, nada inferior. Pero a veces nos hacemos una idea equivocada de los árabes y de otras nacionalidades... negros, asiáticos, indios de todo el mundo porque nos han enseñado así y así pensamos... Y continué después sin poder salir de aquellos jardines porque una vez que te enamoran te quedas dentro, los 17 años seguidos, como sentado en alfombra de Aladino.

Vestidos, zapatos, costumbres, música, ciencia, arte diverso y amores... nadie aspira a casar hoy con un palestino, con un negro musulmán de Sudán... Y la belleza (menos mal que la Miss de este año es japonesa) es casi siempre occidental. Qué dirán aquellas negras hermosas de Senegal, de Benin, de Mozambique sobre la belleza oriental?... Japoneses de Japón, chinos de China, alemanes de Alemania según Mr. ADN todos somos igualiticos, sí Señor, pero estos árabes de Arabia, que estuvieron nada menos que 9 siglos (y todavía andan por aquí) dejaron una impronta no solo en el lenguaje sino en el modo de ser de los vecinos de acá. Acetre, jaráiz, arríate... Alabado sea el Santísimo Sacramento! Qué rayos querrán decir?

Y mientras tanto allá en Berlín los turcos nos parecen inferiores... pero no tanto como los árabes...!!! Me pasan paseando pecaminosamente, las mujeres manchegas, las sevillanas sabias señoronas, los árabes de arabia y yo viajando, mientras mi nieta se toma su chocolate hasta la última gota del pomo, de su jarrita árabe... Qué alegría mi amor, qué alegría, ese lenguaje todavía!